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Archivo para 26 septiembre 2009

Honduras: El pueblo sigue en las calles

septiembre 29, 2009 Deja un comentario

Por Pedro Fuentes.

Observador Juvenil/Kaos en la Red.

15385_0_kaos93dias21.- “Sangre de mártires semilla de libertad” era la consigna en el entierro de Wendy que murió a causa de los gases lacrimógenos el sábado pasado. Todo “despertar tiene un precio” me decía un militante de la resistencia de formación en el Partido Comunista origen en el PC en la ceremonia de la compañera, el lunes a la tarde en el cementerio nacional, y “Honduras ha despertado”. Usando las categorías marxistas el compañero decía que en Honduras ese despertar significa que el movimiento ha dado “un salto de calidad”.

No es el primero que traemos a este cementerio; oficialmente ya fueron velados seis compañeros, pero hay un número que no sabemos de desaparecidos, de personas que se los han llevado y no han aparecido y de personas que se dicen que han muerto por ser ladrones en enfrentamientos con la policía”.

2.- El Lunes el gobierno empezó el día aplicando el decreto de estado de sitio. La radio Globo y el canal 36 fueron cerrados en una ostensible entrada del ejército a sus edificios de los que sacaron todos los aparatos y equipos. Ese mismo día la concentración de la resistencia que se cita diariamente en la Universidad Pedagógica a mediados de la mañana era débil. Pero sin embargo y a pesar de que la manifestación fue cercada por las tropas, no había un rastro de temor o de vacilación. Por el contrario los comentarios eran de radicalización, de que se deberían tomar medidas más enérgicas, hasta se hablaba en los corrillos de la necesidad de pasar a acciones más directas. La manifestación consiguió salir para marchar hasta el Stybs. Era el reflejo de un sentimiento general del sector más amplio de la población de que las medidas eran repudiadas, no solo por la gran masa popular que está contra el golpe sino también por los sectores de clase media que rechazan el autoritarismo simbolizado en el cierre de los medios.

La masividad del rechazo al régimen y los partidos políticos que lo apoyan es visible en todo momento. Se habla en su cara de corruptos, una palabra muy común cuando se menciona a los políticos. El cortejo al cementerio era pequeño, pero las simpatías del pueblo eran enormes; los autos y los camiones, sobre todo los que llevaban trabajadores saludaban, bocinaban y se paraban levantando el puño.

3.- Es que si bien la resistencia no puede sostener una masiva movilización diaria y permanente en la calle, el apoyo popular ha ido creciendo. La gran irrupción fue el 15 de septiembre día de la independencia; en ese feriado decenas de miles salieron a las calles. Además están los paros de los profesores y otros sectores que son permanentes, en el caso de los maestros dos días a la semana.

Hubo edificios públicos ocupados y hasta el día de hoy se mantiene ocupado por sus trabajadores el del INA, Instituto Nacional Agrario, cuyo dirigente Juan Barahona. Este compañero es uno de los líderes más carismáticos junto con Carlos H Reyes candidato independiente a la presidencia.

Hay una amplia, una numerosísima vanguardia que se ha forjado en estos 90 días, formada por trabajadores, organizaciones barriales, sindicatos como el de las bebidas y del magisterio, y las organizaciones campesinas de un gran peso y tradición de lucha en Honduras. Una vanguardia que no se dobló luego a pesar de la represión que ha venido sufriendo en los desalojos de los bloqueos de caminos, y especialmente el día en que fue desalojada la manifestación de la embajada de Brasil donde la represión fue salvaje. Un joven moto boy de no más de 22 años me mostró sus espaldas en donde están las marcas de los sucesivos garrotazos recibidos en esos enfrentamientos al lado de su compañera orgullosa del valor. Una enfermera con la bandera del Partido Liberal me contaba como se organizó en los primeros días el frente de trabajadores de la salud en Tegucigalpa. “Comenzamos diez enfermeras pero se ampliaron a las asistentas, trabajadoras médicos y odontólogos con lo cual hicimos una organización numerosa”. Esa organización cuenta con una clínica al servicio de atender los enfermos y heridos de la resistencia.

Vale la pena recordar que en las dos últimas dos décadas que siguieron al auge revolucionario de los 80, ha sido Honduras el país donde el movimiento social ha estado más fuerte protagonizando fuertes huelgas y luchas. A esa vanguardia se le sumó un sector radicalizado del partido Liberal de Zelaya que trajo nuevos militantes que irrumpieron con el golpe. Estos son los sectores que conforman el actual Frente de la Resistencia, que sostiene esta movilización democrática revolucionaria que ya lleva más de 90 días y que no tiene viso de ser derrotada o de retroceder.

4.- Precisamente el decreto de estado de sitio del gobierno golpista ha sido el intento de ir hacia un totalitarismo dictatorial clásico (nos referimos a las dictaduras de los 70 en Latinoamérica) para detener la movilización democrático revolucionaria en curso y afirmar a su régimen. La institución que aparece como más entera es el ejército que no ha dado señales de fisuras, es el que más se ha conservado intacto después de todos los procesos vividos en Centroamérica y con una relación muy estrecha con la alta burguesía y las FFAA de los EEUU. Lo funcional de este ejército es una dictadura clásica a lo que apuntaba el estado de sitio.

Pero Micheletti no se dio bien con su decreto, porque el parlamento y todos los candidatos a la presidencia también lo rechazaron. Ese plan significaba la continuación de Micheletti en el poder y terminar con las elecciones. En una conferencia de prensa en las primeras horas de la tarde del mismo lunes, el presidente junto a los parlamentarios tuvo que reconocer que tiene que dar marcha atrás. Esto significa que no vayan a utilizar inescrupulosamente las medidas como el cierre de las radios y la Tv y la prohibición de manifestaciones. Pero como política estratégica ha fracasado.

Esta situación mostró  las contradicciones y las incapacidades de la clase dominante y de un régimen que más que un régimen es un conglomerado de sectores con diferentes posiciones en medio de una crisis política. Si bien todos están en contra la resistencia y la política hacia el bolivarianismo seguida por Zelaya, están divididos en como enfrentarla. La salida de ellos son las elecciones pero la cuestión es cómo llegar a ellas. A menos de 60 días la campaña electoral no existe como tal. Solo hay alguna campaña en la TV pero no está en las calles.

La burguesía tiene que cambiar esta situación, pero con el garrote y estado de sitio es imposible no solo porque no habría posibilidades de reuniones de los candidatos sino porque lo que ha hecho hasta ahora es poner más leña a la hoguera.

Esta no es la única complicación, la otra y más grande es que el presidente legítimo está en medio de la ciudad de Tegucigalpa en la embajada de Brasil, a lo que hay que agregar el aislamiento internacional.

5.- Hoy todos los sectores han comenzado a hablar con mucha fuerza de la necesidad de un diálogo nacional para llegar a las elecciones. Con Zelaya solo sería posible el diálogo si se los restituye a la presidencia. Pero esta salida está imposible para la burguesía ya que su política ha terminando rompiendo con el régimen. Zelaya habla de dialogo pero también ya ha hablado de Patria, Restitución o Muerte”. En el contexto actual, luego de más de dos semanas en la embajada, más de 90 días de movilización, un solo día de Zelaya en el gobierno, en medio de la fragilidad absoluta del régimen sería para las clases dominantes muy aventurado.

En concreto para la burguesía se han cerrado la posibilidad de la dictadura tipo década del 70 y la del retorno de Zelaya. Por lo que parece que en definitiva el dialogo del que hablan significaría un gobierno de unidad nacional provisorio sin Zelaya y sin Micheletti, algo que también es difícil de lograr.

Este es el marco de la crisis política instalada en las alturas y que tiene como otro factor fundamental el aislamiento internacional, y la profundización de la crisis económica que ha puesto al país al borde del colapso. Cada toque de queda significa más ruina del pueblo y en especial de la clase media, los pequeños comerciantes que más la sufren.

6.- Hay sectores minoritarios de la izquierda que no comprenden que la principal consigna es la restitución de Zelaya. La diferencia entre los revolucionarios y los oportunistas es que para poner a Zelaya es necesario continuar y profundizar la acción directa del pueblo, es decir una lucha democrática consecuente que choca con el régimen.

Las consignas de la resistencia son muy claras. No a estas elecciones, restitución de Zelaya y Asamblea constituyente que se ha transformada también en una consigna de masas ante la crisis.

El problema para la resistencia es que la intensa movilización desarrollada si bien ha resquebrajado y puesto en crisis al régimen, no ha sido lo intensa para colapsarlo para provocar su caída y a partir de ello provocar una salida democrática revolucionaria. (Es una situación que se parece bastante a las que vivieron los procesos revolucionarios de Venezuela, Bolivia y Ecuador que de todas formas abrieron a posterior salidas muy progresivas a través de contundentes triunfos electorales). La acumulación de fuerzas existente y la profundización de la crisis colocan esta posibilidad como abierta. En la medida de que las clases dominantes no resuelven nada, que se agrava la crisis y se vuelve insoportable, la posibilidad de un levantamiento mas general está colocado y con ello un nuevo gobierno de Zelaya en un contexto totalmente diferente de ruptura con el viejo régimen como aconteció ya en Bolivia, Venezuela y Ecuador.

7.- De todas formas sería un error despreciar o no tomar en cuenta las posibilidades de las clases dominantes de desviar el proceso. Un elemento que intenta romper el aislamiento internacional es la posición asumida por los sectores más derechistas del continente, incluyendo entre ellos al corrupto presidente del Senado Brasilero, que ha salido a atacar la posición de apoyo a Zelaya asumida por Lula. No es el único. La reunión de ayer de la OEA mostró que los EEUU están cambiando su política al atacar fuertemente a Zelaya, Lula y Chávez de aventurerismo. El posible plan que están tramando de difícil aplicación es el de mantener el actual statu con un gobierno de unidad nacional provisorio sin Zelaya y Micheletti que mantenga la convocatoria electoral. De ahí también el carácter central de mantener a toda costa la consigna de restitución de Zelaya y de apoyar en el terreno internacional a las fuerzas y países que defienden esa posición.

8.- De todas formas sea cual sea el desenlace en los próximos días es claro que ya nada será igual para Honduras y para lo de todo nuestro continente. El pueblo ha despertado; ha dado un salto como decía el compañero formado en el partido comunista. El proceso revolucionario está en marcha y si no es ahora, más tarde o más temprano eso se expresará en un nuevo poder político como ya pasó en varios países de nuestro continente. Esa resistencia ha forjado no solo nuevos dirigentes propios sino también un cambio en la conciencia de las masas y nuevas formas de organización. Hay una ruptura con los viejos partidos, el Frente de la resistencia y en particular el Bloque Popular que nuclea al sector más consecuente han surgido como una alternativa para sectores de masas. Todo ello tiene que confluir hacia una nueva organización política revolucionaria de masas. Varios sectores componentes del Frente de la resistencia ya se lo han planteado. Hay que hacer esa fuerza política que será crucial ante los futuros acontecimientos.

9.- Los luchadores y organizaciones antiimperialistas y socialistas latinoamericanas estamos ante el gran desafío de colaborar con todo este proceso. Honduras es hoy nuestra capital política para avanzar en la lucha de clases en nuestro continente y para ello la solidaridad es fundamental. Tenemos que hacer una gran jornada el dos de octubre y apoyar por todos los medios incluso económicos la resistencia hondureña.

*(Pedro Fuentes, Secretario de Relaciones Internacionales  del Psol “Brasil”)

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Para jóvenes inconformistas: El asalto a la conciencia

septiembre 29, 2009 Deja un comentario

Por Patricio Navarro.

Observador Juvenil/Kaos en la Red.

105219_el_asallto_a_la_concienciaNo es esta lectura recomendada para los captados que acuden a recibir la bendición de los papas de Roma o de los otros papas seglares que habitan en parlamentos o sobresalen en las páginas de los medios de comunicación, en las cátedras de las universidades o se someten a cualquier jerarquía de las que se pasan la vida pontificando sobre cultura, economía, filosofía, arte, educación, política, y todo eso que -dicen-constituye los fundamentos  del orden   de la Sociedad con mayúsculas.

La Sociedad con mayúsculas, sin embargo, carece de los pilares que sustentan a una auténtica civilización y se derrumba a ojos vista, día a día. Cada acontecimiento social es a diario    la expresión de su decadencia, y no hay más que ver lo que sucede ante nosotros y en el mundo para comprobar dos importantes hechos: el derrumbe cotidiano de los valores que permiten existir a las civilizaciones y la manipulación diaria de la mente colectiva. Por no hablar de los pilares ecológicos que sustentan las posibilidades de vivir en este Planeta, y que vemos desmoronarse con el cambio climático.

La conciencia está siendo adormecida desde muchos frentes que no por casualidad coinciden en la base de sus planteamientos: la defensa del propio interés en contra del interés común.

No es exagerado decir que existe una programación psicológica, una pedagogía popular-mediática tendente al dominio de la mente, y, a la vez, a inculcar en los espectadores de la sociedad global-espectáculo los esquemas de valores y conductas que deben aprender necesariamente para que el Sistema funcione. Por tanto, estamos hablando de un asalto programado al último reducto que queda por conquistar en este Planeta literalmente tomado por el neoliberalismo neocolonial y militarista: la conciencia.Estamos asistiendo a un asalto programado a la conciencia colectiva para que los pensamientos, las emociones, las sensaciones, y las conductas de cada individuo sean las que deben ser. Políticamente correctas se llaman esas opciones con todo cinismo. Se trata desometerse a los parámetros previamente diseñados por los poderes que dirigen el mundo a diferentes niveles para perpetuar su dominio y seguir manejando egoístamente los recursos de que dispone este Planeta, y la energía física, mental y emocional de sus habitantes. Me refiero explícitamente al poder de las iglesias, de los políticos, financieros, industriales, y sus cortejos de amas de llaves y policías  de    pensamiento  en el terreno cultural, pedagógico, mediático y espiritualmente alienante. Tribus de expertos, capataces, mediadores y villanos de este género se afanan día a día en impedir que sus amos sufran sobresaltos provenientes de los sumisos vasallos, ciudadanos, estudiantes, feligreses, pacientes, (según el papel que cada uno desempeñe en un momento dado).La filosofía general de este enorme engranaje es impedir que la gente se cuestione lo que no debe ser cuestionado, bajo el lema ”de eso no se habla”.

En estas páginas se cuestionan muchas de esas cosas que la mayoría de las personas, por desgracia, dan por contestadas y sentadas a causa de la mucha programación externa con que son condicionadas sus mentes a diario y desde niños, y a su  diversa y generalmente  escasa capacidad de preguntarse y cuestionarse lo fundamental tanta gente.

¿Quién es uno mismo, ese inquietante desconocido que habita en el sótano de la consciencia(el subconsciente) y del que no queremos saber nada, sino constatar de vez en cuando, con un profundo sentimiento de incomodidad, que es precisamente desde ese sótano del subconsciente desde donde se dirige nuestra vida, aflorando en las circunstancias más inesperadas? ¿Por qué quienes creemos ser no es a menudo quienes somos, y por qué la imagen que nos hemos formado de nosotros mismos para podernos soportar o facilitar ser admitidos por quienes nos rodean no es más que una máscara a la que nos aferramos? Una máscara inducida,impuesta, y finalmente consentida como  expresión   de nuestro conformismo.

La mayoría, esa mayoría silenciosa con su “silencio de los corderos”, la forman quienes no se atreven a indagar respuestas; quienes a su mucha comodidad y a su oscuro miedo a enfrentarse a su máscara en  la vida real, unen sus miedos concretos y cotidianos a enfrentarse  con el mundo esterior   por diversas razones. Una de ellas, tal vez la más importante, es que no han encontrado aún las pistas suficientes como para revolucionar su vida abriendo la caja de Pandora que  envuelve y   que cubre la falsa personalidad hecha de costumbres, tradiciones, aprendizajes incluso no deseados  y no contrastados, prejuicios y otras barreras mentales y espirituales.

Todo lo natural necesita su tiempo de maduración, pero si pasado ese tiempo, se deja estar, acaba por pudrirse. Entonces se convierte en un problema. Y esta sociedad se ha convertido en un problema de dimensiones planetarias por no enfrentarse a sus máscaras;   en una enfermedad con múltiples síntomas que se extiende como una mancha sucia por todo el globo terráqueo.

Pero si uno se encuentra en esos momentos en que necesita una revolución de su vida debe empezar por saber que la revolución de la propia vida comienza por la revolución de la conciencia, y no hay otra posible. Para ello se necesitan conocimientos, experiencias y herramientas de trabajo. Y sobre todo método, perseverancia y huída de los fanatismos. Estas afirmaciones tirarán por tierra muchos de los clichés incrustados en la mente por una educación estúpida escolástica, cobarde, mentalmente degenerada   y eclesiástica.

La verdad tiene múltiples rostros: es poliédrica y una, pues en lo uno está contenido el todo, y viceversa. Este enfo que multidisciplinar del mundo puede despertar  la conciencia de esa Realidad-Una en la que vivimos inmersos física, mental y espiritualmente, enfundados en diversos roles o papeles en la maraña de una sociedad perversa como nunca, agresiva mentalmente como nunca , pero creada por nuestra mente y nuestra alma. Por tanto, susceptible de ser cambiada también por nosotros, por nuestra mente y nuestra alma.

Emprender la búsqueda de  una    Realidad Superior desde la conciencia personal y de su relación con la Verdad con mayúsculas es el paso necesario e imprescindible hacia un cambio cualitativo individual, y por tanto, un paso decisivo en el proceso de renovación de la especie humana que conduzca desde la plataforma de lo demasiado humano individualista y egocéntrico, amoral, materialista e indiferente a lo espiritual . Se trata de dar el paso de salir de la sabida tiranía del ego inferior coronado por el intelecto, que reina como monarca casi absoluto, y avanzar  hacia una fase superior de existencia personal donde tengan cabida sensaciones, sentimientos, palabras y actos de naturaleza superior a la ordinaria del llamado hombre común, que es el hombre alienado, disminuido, neutralizado y manejable por cualquier tipo de poder.

Una vez destronado el ego inferior como monarca absoluto se dan las condiciones para el siguiente paso evolutivo de la humanidad: el triunfo de valores de civilización tales como la libertad, la igualdad, la justicia, la fraternidad, la unidad. Todos esos valores, en fin,que tanto se proclaman y tan poco se cumplen precisamente por no haber dado los pasos previos para liberarnos de nuestras personales ataduras educacionales, culturales, egoístas, etc. que comienzan por la revisión de la calidad moral de lo que pensamos, sentimos y hacemos.

Por supuesto, ese trabajo de reconversión interior por el cual  el subconsciente aflora pooco a poco y nos revela a nosotros moismos, da sentido y consistencia a la vida en este mundo y más allá de él, pero ¿cómo acceder a convertirlo en objetivo de vida personal? Algunos dirán que el desengaño es un gran detonador. Los desengañados son candidatos natos a la reconversión interior y a la revolución de la conciencia.

Algunos dirán que muchos defienden con verdad estos valores en tribunas públicas, iglesias, parlamentos, códigos legales, etc Y dirán que este conocimiento es suficiente. Pero no hablan sino de lo demasiado humano, del ego, de la primacía de sí mismos frente a otros como ellos. Hablan de la legalidad, del Derecho, del ego personal que se define frente al ego de otros. Hablan del juego de las máscaras. No hablan del modo de ir construyendo una sociedad de iguales,donde la cooperación sustituya al enfrentamiento, la convergencia a la divergencia, la integración a la desintegración, la justicia a la injusticia. No hablan de un mundo donde las leyes espirituales tengan cabida en las leyes de los hombres; donde los Estados no jueguen a ser Dios ni las iglesias difundan la falsa imagen de un dios a su medida: indiferente, violento, castigador, partidista y amigo de los ricos y poderosos, mostrando así las cualidades del único rey que todos ellos (clérigos, ricos, poderosos) reconocen y adoran y al que rinden pleitesía, cultos y ceremonias: el rey Ego, el contrario a Dios, que es la vida y la libertad suprema.


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Insurrección y Poder en Honduras

septiembre 29, 2009 1 Comentario

Por Dagoberto Gutierrez.

Observador Juvenil/Kaos en la Red.

15357_0_kaos91dias9Honduras es el País geopolíticamente más importante para El Salvador y sus acontecer es inf l uyen, casi determinantemente, en nuestro país, esta es una relación  simétrica, pues la influencia tiene casi siempre d oble vía.

En esta lógica, el golpe de estado contra el presidente Zelaya fue y es apoyado por la derecha salvadoreña, tanto la clasista como la partidaria y en todo el escenario de preparación, desarrollo y desenlace de la crisis  a funcionado una intensa vinculación de fuerzas políticas, intereses y poderes entre los dos estados  vecinos.

La crisis en Honduras tiene tres momentos: la génesis de la crisis, el golpe de estado y la llegada del presidente Zelaya a Tegucigalpa. En estos tres espacios históricos hay un hilo conductor determinado por las contradicciones múltiples que cruzan a la sociedad hondureña y estas son en primer lugar el enfrentamiento entre los intereses del pueblo hondureño ( La mayoría de la población y de los súbditos ) y la oligarquía dominante hondureña; luego viene la contradicción entre la oligarquía tradicional que controla el poder político y los sectores burgueses no tradicionales que buscan reglas democráticas burguesas para asegurar el juego a jugarse con esas reglas; viene la contradicción entre la autonomía de las fuerzas armadas hondureñas y la necesidad de democratizar a la democracia oligárquica hondureña; hay que agregar la contradicción entre los intereses estratégicos de los Estados Unidos en Honduras como base militar y los intereses de ese país, de ese estado y de ese gobierno hondureño.

El golpe de estado se desata para impedir la reforma constitucional que ha de cambiar las reglas con que en Honduras se juega el juego de el poder y de la economía; pero los golpistas que es toda la institucionalidad y la oligarquía, no contaron con que el pueblo hondureño es el mas organizado de Centroamérica, ni con el papel de los gobiernos, de izquierdas y derechas, que hay en el continente, que no necesitan de las fuerzas armadas para llevar adelante sus políticas y tampoco requieren el retorno del papel dominante de los estados unidos sobre la región.

El aislamiento internacional y nacional del gobierno de facto tiene en la resistencia heroica del pueblo de Honduras el factor determinante, de modo que el equipo de gobierno de los golpistas no ha podido aplicar ninguna política ni filosofía ni ideología que permita hablar de un nuevo régimen en ese país. Honduras está prácticamente paralizada, el pueblo movilizado en contra de los golpistas y el presidente Zelaya continúa recibiendo el apoyo mundial.

Los golpistas rechazaron la propuesta del presidente Arias de Costa Rica, que restablecía en la presidencia al presidente Zelaya, pero desconocía el programa del pueblo y de Mel, que empieza con la reforma de la constitución, implantaron en Honduras los golpistas, el régimen de silenciar a radios televisoras y diarios que informaran y mientras tanto el gobierno estadounidense aumentaba su presión diplomática hasta llegar a quitarle la visa de entrada a los Estados Unidos al propio presidente Micheletti.

Luego de varios anuncios e intentos de ingresar a Honduras, el presidente Zelaya aparece en Tegucigalpa, y se abre así un tercer momento, en el que se convierte a la capital en el escenario de un previsible desenlace. Ciertamente el proceso hondureño tiene un curso indetenible hacia su radicalización y esto esta signado por el propio peso de los acontecimientos.  Para restarle oxigeno a este proceso y solucionar la crisis que lo alimenta, pensaran los teóricos de los poderes dominantes, que el primer paso es que Mel recupere la presidencia de la republica, porque esto le restara gas, según ellos, a la resistencia hondureña.

La presencia de Zelaya en Tegucigalpa y su alojamiento en la embajada de Brasil altera el juego y establece un nuevo escenario de desenlace, dentro de este cuadro, las insurrecciones en distintos puntos de la capital resultan ser  desbordantes de la capacidad de control de los golpistas, porque siendo Tegucigalpa el punto al que hay que conflui r desde toda Honduras, nadie puede, impedir el acceso a miles de opositores a los golpistas.

En las ultimas horas se ha abierto una negociación movida por la contradicción entre los candidatos presidenciales de los partidos nacional y liberal y Micheletti, porque mientras Micheletti, siga donde esta , nadie reconocerá ningún resultado electoral, y en estas circunstancias resulta ser el presidente Zelaya el único que puede legitimar el proceso electoral de noviembre, ¡vaya tenacidad de la historia¡, resulta entonces que Micheletti debe irse para que cualquiera de los candidatos, ya sea Pepe Lovo o Elvin Santos puedan ser presidentes; pero también resulta ¡ Mira que cosas! Que Mel Zelaya no ha llegado a Tegu solo para hacer presidente a cualquiera de estos dos, sino que tanto Mel como la resistencia hondureña saben que se trata de aprobar una nueva constitución que cambia en Honduras las reglas del juego y el juego que se juega con esas reglas, además de otros aspectos supervinientes que arrastran, como cadenas ruidosas, los golpes de estado fracasados.

Los golpistas pueden asaltar la embajada de Brasil, pueden capturar al presidente Zelaya o hacer otras cosas mas graves, pero nada de esto seria en su beneficio, mas bien hemos llegado al  momento en el que se trata de salir de un remolino sin fin en el que entraron todos aquellos que en Honduras y en cualquier otra parte decidan estrangular a la democracia cuando esta amenacé sus intereses; en otras palabras los sectores que decidieron matar a la democracia para salvar a la democracia, están llegando a los callejones en donde la solución no se dibuja favorable a sus intereses.


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Asesinan a Decenas Durante Protesta en Guinea

septiembre 28, 2009 Deja un comentario

Traducido Por Martin Diaz.

Observador Juvenil/Kaos en la Red.

Texto Original de Al Jazeera.

represion en guineaLa Organización de Derechos Humanos de Guinea informo este lunes que al menos 58 personas habrían sido asesinadas después de que fuerzas de seguridad abrieron fuego contra los manifestantes de la oposición en Guinea,

Los disturbios se produjeron este lunes cerca de un estadio en Conakry, la capital de Guinea, donde los manifestantes se congregaron para protestar contra la decisión prevista de Moussa Dadis Camara, jefe militar del país, de presentarse en las próximas elecciones.

“En un solo hospital, hemos contado 58 cadáveres”, Maadjou Thierno Sow, el presidente de la Organización de Derechos Humanos de Guinea, dijo a la agencia de noticias Reuters.
“Parece que hay muchos más cadáveres en otro hospital”.

Un médico del centro universitario Donka parecía confirmar la cifra dada por el grupo de derechos humanos a la agencia de noticias AFP: Hemos contado 52 cuerpos y seis más acaban de entrar “

Otros funcionarios del hospital fueron citados diciendo que “docenas de cuerpos” habían sido tomados de otro hospital por los militares.

“Estado policial”

Los manifestantes, que se habían reunido fuera del estadio, portaban pancartas que decían “No a Dadis” y “abajo con el ejército en el poder”.

Al Hassan Silah, un periodista local que visitó el estadio poco después de que las fuerzas de seguridad abrieran fuego, dijo que él y otros periodistas habían visto cadáveres dentro y fuera del estadio.
“La gente que asistió a las protestas han huido para salvar su vida”, afirmo Silah a Al Jazeera.

“Pero Conakry puede ser descrito correctamente como un estado policial …Los militares se encuentran en los puestos de control y están buscando a cualquier persona, las cuales son obligadas a regresar a sus casas”.

El gobierno militar, que tomó el poder en diciembre pasado, a convocado a celebrar elecciones en enero de 2010.

Lansine Kaba, un estudiante de la Universidad Carnegie Mellon en Qatar, dijo: “Muchas personas no quieren que el presidente participe en las elecciones, pues el prometió cuando encabezo el golpe de Estado que no iba a participar en las elecciones.

“La gente no desea un régimen militar en Guinea, porque durante casi 25 años Guinea fue dirigido por un militar”, dijo a Al Jazeera

El Gobierno prohibió la manifestación del lunes, pero una coalición de partidos políticos, sindicatos y organizaciones cívicas prometió que la lucha seguirá adelante.

Líderes detenidos

La policía arrestó al menos 30 personas que fueron llevadas en los camiones del ejercito, dijeron testigos.

Se informa que entre los detenidos se encuentra Cellou Dalein Diallo, el líder de la oposición de la Unión de Fuerzas Democráticas de Guinea (UFDG) y otros políticos opositores.

Mouctar Bah, un corresponsal de la agencia de noticias AFP que también trabaja para Radio France Internationale (RFI), fue maltratado por los uniformados que tomaron el micrófono y la grabadora antes de empujarlo al suelo.

Hablando en la televisión nacional el domingo, Frederic Kolie, el ministro del Interior, declaró que “todas las manifestaciones en el territorio nacional están prohibidas hasta el día de fiesta nacional el 2 de octubre”.

La noticias de la prohibición se produjo un día después que de Cámara realizara su primer visita fuera de la capital a la segunda ciudad de Guinea y bastión de la oposición desde que asumió el poder.

Cámara tomó el poder en la nación africana de habla francesa después de dirigir un golpe de estado en horas de la muerte del presidente de Guinea, Lansana Conte, que había estado en el poder desde 1984.


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Lucha política por la independencia (II)

septiembre 28, 2009 Deja un comentario

Por Dagoberto Gutierrez.

Observador Juvenil/Kaos en la Red.

banderacara

La sociedad colonial era, como todas las sociedades, un panal de picantes contradicciones  y los factores externos  también gravitaron influyente- mente. Cuando España es invadida por Napoleón Bonaparte y el rey Fernando VII capturado y hecho prisionero por los franceses se estimuló la rebelión en sus colonias de América  porque estas no podían ser controladas de la misma manera y, aunque las elites criollas no pensaran en una total y real independencia de la metrópoli, sino en una nueva relación política que les permitiera usufructuar la riqueza local y expoliar a los pueblos en cada una de las regiones o provincias, lo cierto es que los pueblos mayoritarios sí podían entender la necesidad de independencias de verdad  aunque muy probablemente, sin perder de vista sus contradicciones con las familias criollas dirigentes.

La lucha Independentista careció del heroísmo, y nivel de confrontación de las luchas del sur de América y más bien resulta ser, la guerra posterior a 1821 lo que caracteriza la consecuencia de la independencia.

Al no definirse ningún sector dominante o determinante para la independencia, la capitanía de Guatemala estalla, en cinco pequeñas porciones que constituyeron cinco pequeños y enemistados países dirigidos, cada uno, por cinco feroces grupos oligárquicos. En cada caso o país, la figura política de Centroamérica fue la negación para cada oligarquía del usufructo de cada país y por eso, la lucha contra toda posibilidad de construir Centroamérica se hizo una especie de imperativo nacional y, al derrotar Centroamérica, también se derroto a los intereses mayoritarios y populares en cada país.

Sabido es que en 1821 se buscaba, por la mayoría de los firmantes del acta clandestina de Independencia, la anexión al virreinato de nueva España, y fueron los criollos de San Salvador los que montaron una tenaz resistencia a esta política, quizás por su enemistad prolongada con los criollos guatemaltecos.

Hasta finales de los años 30 y principios de la década de los 40 llego la confrontación por Centroamérica , con el asesinato de Francisco Morazán las oligarquías cierran, aparentemente, este capítulo de la historia, y cada una en cada país inicia su régimen de dominio y explotación de los pueblos, de entrega de los intereses nacionales a sucesivos poderes extranjeros y de confrontación cada vez mayor,  con sus pueblos. La relación con los mercados externos, la falta de ciencia y tecnología, la imposible conversión en países productores y la dependencia de las materias primas como mercancía exterior  caracterizan a nuestros países hasta hoy.

Es en El Salvador donde el sector financiero se convierte en clase dominante, en el siglo actual, luego de desalojar al sector cafetalero de las riendas del estado, es aquí también, donde estalla una guerra de 20 años y es esta la sociedad con los mayores niveles de contradicciones políticas y el mayor estrés de la economía y el medioambiente en toda la región.

Es notable el hecho de que la ley no es, desde los tiempos del derecho indiano, el factor determinante de la vida social aunque es parte de la lucha política e instrumento de los poderes económicos, desde siempre el aparato de estado a estado al servicio de la economía mas poderosa desde que los gobiernos coloniales estaban al servicio de la metrópoli española y luego de las oligarquías criollas.

En realidad ,la independencia no pareció expresar en su momento un sueño popular  suficientemente peleado y ganado, más bien pareció tratarse de una maduración lenta de factores externos  adecuados y factores internos desequilibrantes. Resulta dudoso pensar que de esa independencia naciera patria alguna y mucho menos naciones, mas bien se trataría de procesos largamente larvados, que siempre presentaron a oligarquías antipatriotas o no patriotas dispuestas a comerciar todo, incluyendo al mismo país, para obtener ganancias.

La influencia europea en nuestro pensamiento y política a resultado ser la carga mas pesada y la cadena mas difícil de romper y a tantos años de la colonia sigue siendo viable pensar, en una especie de nuevos coloniajes espirituales, intelectuales y económicos; ahora se trata de la línea de influencia estadounidense y de la europea y ambas terminan reduciendo la posibilidad de construir identidades caracterizantes del ser histórico de nuestros pueblos, por eso mismo las clases dominantes y la sociedad misma no propician la reflexión sobre el pasado y tampoco sobre el presente, porque una ceguera y una sordera histórica resulta ser lo mas conveniente para impedir toda cohesión identitaria en nuestras sociedades.

Lo anterior explica que los acontecimientos de 1821 no sean sometidos, hasta ahora, a reflexiones y criterios críticos, económicos y políticos que sitúen a los protagonistas como hombres y mujeres de su tiempo, con sus propios intereses y contradicciones, y, tal como debe ser, con aciertos y errores vistos desde nuestros ojos históricos. Sabemos que la independencia tiene amoríos con la interdependencia y que actualmente la crisis capitalista planetaria, y desde mucho antes, presiona a los países a construir relaciones mas intensas, fluidas y variadas con su mundo circundante pero también, resulta ser la hora de fortalecer las relaciones entre los pueblos centroamericanos para derrotar, algún día, a las feroces oligarquías que cercenan la posibilidad de Centroamérica.


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Pittsburgh y la Cumbre de Margarita

septiembre 28, 2009 Deja un comentario

fidel-castro_2Por Fidel Castro Ruz.

La declaración final de la Cumbre del G-20 en Pittsburgh, el viernes 25 de septiembre, parece irreal. Veamos los puntos principales de su contenido:

Nos reunimos en medio de la transición crítica de la crisis a la recuperación para dejar atrás una era de irresponsabilidad y adoptar un conjunto de políticas, regulaciones y reformas que se ajusten a las necesidades de la economía global del siglo XXI.”

Nos comprometemos hoy a mantener nuestra respuesta vigorosa hasta que esté asegurada una recuperación duradera.”

“…nos comprometemos a adoptar las políticas necesarias para poner las bases de un crecimiento vigoroso, sostenido y equilibrado para el siglo XXI.”

Queremos crecimiento sin ciclos extremos y mercados que fomenten la responsabilidad.”

“…trabajaremos juntos para generar un crecimiento global vigoroso, sostenible y equilibrado. Necesitamos una recuperación duradera que genere los empleos que nuestros pueblos necesitan.”

Necesitamos crecimiento entre los países que sean más sostenibles y equilibrados, y reducir nuestros desequilibrios.”

Nos comprometemos a evitar ciclos extremos de subidas y caídas de precios.”

“…daremos pasos decisivos hacia reformas estructurales que promuevan la demanda privada y fortalezcan el crecimiento potencial a largo plazo.”

No permitiremos una vuelta al comportamiento habitual en el sector bancario, allí donde la temeridad y la ausencia de responsabilidad condujeron a la crisis.”

Nos comprometemos a actuar de manera conjunta para poner fin a las prácticas que auspiciaron un exceso de asunción de riesgos.”

Designamos al G-20 como el foro principal de nuestra cooperación económica internacional.”

Estamos comprometidos (en el Fondo Monetario Internacional) a transferir como cuota a los mercados emergentes dinámicos y a países en desarrollo, al menos, un cinco por ciento…”

Un desarrollo económico sostenible es esencial para reducir la pobreza.”

El G-20 está integrado por los siete países más industrializados y ricos: Estados Unidos, Canadá, Alemania, Gran Bretaña, Francia, Italia y Japón, más Rusia; los 11 principales países emergentes: China, India, Corea del Sur, Indonesia, Sudáfrica, Brasil, Argentina,Australia, Arabia Saudita, Turquía, México y la Unión Europea, con varios de los cuales sostenemos excelentes relaciones económicas y políticas.Desde hace tres Cumbres, España y Holanda participan como invitados.

La idea de un desarrollo capitalista sin crisis es la gran ilusión que Estados Unidos y sus aliados tratan de vender a los países de economía emergente que participan en el G-20.

Casi la totalidad de los países del Tercer Mundo que no son aliados de Estados Unidos observan cómo esteimprime monedas de papel que circulan por todo el planeta como divisas convertibles sin respaldo oro, compran acciones y empresas, recursos naturales, bienes muebles e inmuebles y bonos de la deuda pública, protegen sus productos, despojan a los pueblos de sus mejores cerebros y otorgan carácter extraterritorial a sus leyes. Esto se añade al poder avasallante de sus armas y el monopolio de los medios fundamentales de información.

Las sociedades de consumo son incompatibles con el ahorro de los recursos naturales y energéticos que el desarrollo y la preservación de nuestra especie requieren.

China, en un breve período histórico y gracias a la Revolución, dejó de ser un país semicolonial y semifeudal, creció al ritmo de más del 10% durante los últimos 20 años y se ha convertido en el principal motor de la economía mundial. Jamás un enorme Estado multinacional alcanzó semejante crecimiento. Hoy posee la más elevada reserva de divisas convertibles y es el mayor acreedor de Estados Unidos. La diferencia es abismal con respecto a los dos países capitalistas más desarrollados del mundo: Estados Unidos y Japón. Las deudas de ambos acumulan a su vez, la suma de 20 millones de millones de dólares.

Estados Unidos no puede ya constituir un modelo de desarrollo económico.

Partiendo del hecho de que en los últimos años la temperatura del planeta aumentó 0,8 grados Celsius, el mismo día que concluyó la Cumbre de Pittsburgh, la principal agencia noticiosa de Estados Unidos publicó que la temperatura aumentará “casi tres grados Celsius entre este año y el final del siglo, incluso si cada país reduce sus emisiones de gases de efecto invernadero como lo proponen, según un informe de Naciones Unidas.”

Un grupo de científicos revisó los planes de emisiones de 192 países y calculó lo que podría pasar con el calentamiento global. Las proyecciones toman en cuenta 80% de los recortes a los contaminantes de Estados Unidos y Europa para el año 2050, que de por sí no son seguros.”

El dióxido de carbono, derivado principalmente de la utilización de combustibles fósiles como el carbón y el petróleo, es la principal causa del calentamiento global, que atrapa la energía solar en la atmósfera (…) la temperatura mundial ya ha aumentado 0,8 grados C.”, reitera.

Gran parte del aumento se debe a las naciones en desarrollo, que no han emprendido grandes medidas para reducir sus emisiones de gases, señalaron los científicos en una conferencia de prensa del jueves.”

“‘Nos dirigimos a una serie de cambios muy serios en nuestro planeta’, dijo Achim Steiner director del programa ambiental de la o­nU.”

Por su parte Robert Corell, un importante especialista en el clima estadounidense destacó que:

“…si los países en desarrollo reducen sus emisiones un 80% y las llevan a la mitad en el 2050, el mundo tendrá aún un aumento de 1,7 grados C.”

“…será igual a un aumento de 2,7 grados C. en la temperatura mundial para finales del siglo, dijo Corell. Los mandatarios europeos y el presidente estadounidense Barack Obama establecieron la meta para limitar el calentamiento a un par de grados.”

Lo que no han explicado es cómo alcanzarán ese objetivo, ni tampoco el aporte del PIB para invertir en los países pobres y compensar el daño ocasionado por el volumen de gas contaminante que los más industrializados han lanzado a la atmósfera. La opinión pública mundial debe adquirir una sólida cultura sobre el cambio climático.Aun si no existiera el menor error de cálculo, la humanidad marchará al borde del abismo.

Cuando Obama se reunía en Pittsburgh con sus invitados del G-20 para hablar de las delicias de Capua, en la Isla Margarita de Venezuela se iniciaba la Cumbre de Jefes de Estados de UNASUR y la Organización de la Unidad Africana. Allí se reunieron más de 60 Presidentes, Primeros Ministros y altos representantes de países de Suramérica y África. Estaban también presentes Lula, Cristina Fernández y el Presidente de Sudáfrica, Jacob Zuma, procedentes de Pittsburgh, para disfrutar de una Cumbre más cálida y fraternal, donde se abordaron con gran franqueza los problemas del Tercer Mundo. El Presidente de la República Bolivariana de Venezuela, Hugo Rafael Chávez brilló y vibró en esa Cumbre. Tuve la agradable posibilidad de escuchar las voces de conocidos y probados amigos.

Cuba agradece el apoyo y la solidaridad que emergió de esa Cumbre, donde nada quedó en el olvido.

¡Pase lo que pase, los pueblos tomarán cada vez más conciencia de sus derechos y sus deberes!

¡Qué gran batalla se librará en Copenhague!

Fidel Castro Ruz

Septiembre 27 de 2009


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Guerra, drogas y política, elementos del mundo bipolar

septiembre 28, 2009 Deja un comentario

reflexiones-noam-chomskyPor Ramón Vera Herrera.

Observador Juvenil/Kaos en la Red.

¿Qué lecciones nos han dejado dos décadas de una realidad mundial unipolar?

Noam Chomsky disertó el pasado lunes largamente sobre esta pregunta y dejó en oídos del auditorio ideas sorprendentes, en una conferencia magistral en la Sala Nezahualcóyotl, transmitida en vivo por TV Unam y 12 televisoras públicas y universitarias que se enlazaron para enviar la señal a Aguascalientes, Hidalgo, Michoacán, Morelos, Puebla, Quintana Roo, San Luis Potosí, Tlaxcala, Yucatán, Durango y Nuevo León, además de por La Jornada on line.

Ideas sorprendentes como la de Barack Obama, presidente de Estados Unidos, descrito como una mercancía con una mercadotecnia tan exitosa, que el año pasado mereció el primer lugar en campañas promocionales por parte de la industria de la publicidad. Más famoso que las computadoras Apple. Tan vendible como una pasta de dientes o un fármaco.

O la idea de que la invasión estadunidense a Panamá, en 1989, hoy apenas una nota a pie de página para muchos, fue en realidad la señal de que Wa-shington iniciaba, a través de la ficción de la guerra contra las drogas, una nueva etapa de dominación, cuando apenas habían pasado algunas semanas de la caída del Muro de Berlín.

O bien, un dato puntual, asombroso: la preocupación manifestada en 1990, en un taller de desarrollo de estrategias para América Latina en el Pentágono, de que una eventual apertura democrática en México osara desafiar a Estados Unidos. La solución propuesta fue imponer a nuestro país un tratado que lo atara de manos con las reformas neoliberales. La propuesta se materializó en el Tratado de Libre Comercio (TLC), que entró en vigor en 1994.

Así, la reseña de Chomsky de las dos últimas dos décadas llegó al momento actual, al proceso de remilitarización de América Latina con siete nuevas bases en Colombia y la reactivación de la Cuarta Flota de su armada.

Todo, para aterrizar en la visión de un continente, el nuestro, que pese a todo comienza a liberarse por sí solo de este yugo, con gobiernos que desafían las directrices de Washington, pero sobre todo con movimientos populares de masas de gran significación.

Congruente con esta importancia que Chomsky da a los procesos sociales y a su constante llamado a visibilizar a sus protagonistas, al concluir su conferencia magistral y una entrevista con TV Unam, el académico todavía tuvo fuerzas para encontrarse brevemente con Trinidad Ramírez, dirigente del Frente de Pueblos en Defensa de la Tierra, de San Salvador Atenco, esposa del preso político Ignacio del Valle, la cual agradeció al conferencista que fuera firmante de la segunda campaña por la libertad de 11 presos, le regaló su paliacate rojo y, por supuesto, también su machete.


A continuación se reproducen las palabras de Noam Chomsky en la sala Nezahualcóyotl:

105033_trafico_de_drogaAl pensar en cuestiones internacionales, es útil tener presentes varios principios de generalidad e importancia considerables. El primero es la máxima de Tucídides: Los fuertes hacen lo que quieren, y los débiles sufren como es menester. Esto tiene un importante corolario: todo Estado poderoso descansa en especialistas en apologética, cuya tarea es mostrar que lo que hacen los fuertes es noble y justo y lo que sufren los débiles es su culpa. En el Occidente contemporáneo a estos especialistas se les llama intelectuales y, con excepciones marginales, cumplen su tarea asignada con habilidad y sentimientos de superioridad moral, pese a lo disparatado de sus alegatos. Su práctica se remonta a los orígenes de la historia de la que tenemos registro.

Los principales arquitectos

Un segundo punto, que no hay que olvidar, lo expresó Adam Smith. Él se refería a Inglaterra, la potencia más grande de su tiempo, pero sus observaciones son generalizables. Smith observaba que los principales arquitectos de políticas públicas en Inglaterra eran los comerciantes y los fabricantes, quienes se aseguraban de que sus intereses fueran bien servidos por tales políticas, por gravoso que fuera el efecto en otros –incluido el pueblo de Inglaterra– y pese a la severidad que tuvieran para quienes sufren la salvaje injusticia de los europeos en otras partes.

Smith fue una de esas raras figuras que se apartaron de la práctica normal de retratar a Inglaterra como una potencia angelical, única en la historia del mundo, dedicada sin egoísmo al bienestar de los bárbaros. Un ejemplo revelador, en estos términos exactos, es un ensayo clásico de John Stuart Mill, uno de los más decentes e inteligentes intelectuales occidentales, en el que explicaba por qué Inglaterra tenía que culminar su conquista de la India en aras de los más puros fines humanitarios. Lo escribió justo en el momento de mayores atrocidades de Inglaterra en la India, cuando el verdadero fin de una mayor conquista era permitir a Inglaterra apoderarse del monopolio del opio y establecer la más extraordinaria empresa de narcotráfico en la historia mundial, y así obligar a China, con lanchas cañoneras y venenos, a aceptar las mercancías de fabricación británicas, que China no quería.

La plegaria de Mill es la norma cultural. La máxima de Smith es la norma histórica.

Hoy, los principales arquitectos de las políticas públicas no son los comerciantes y los fabricantes, sino las instituciones financieras y las corporaciones trasnacionales.

Una refinada versión actual de la máxima de Smith es la teoría de la inversión en política, desarrollada por el economista político Thomas Ferguson, la cual considera que las elecciones son la ocasión para que grupos de inversionistas se unan con el fin de controlar el Estado, en esencia comprando las elecciones.

Como muestra Ferguson, esta teoría es un mecanismo muy bueno para predecir políticas públicas durante un periodo largo.

Entonces, para lo ocurrido en 2008 debimos haber anticipado que los intereses de las industrias financieras tendrían prioridad para el gobierno de Obama. Fueron sus principales provedoras de fondos y se inclinaron mucho más por Obama que por McCain. Y así resultó ser. El semanario de negocios Business Week se ufana ahora de que la industria de las aseguradoras ganó la batalla por la atención a la salud, y de que las instituciones financieras que crearon la crisis actual emergen incólumes y aun fortalecidas, tras un enorme rescate público –lo que acomoda el escenario para la siguiente crisis–, apuntan los editores. Y añaden que otras corporaciones aprendieron valiosas lecciones de estos triunfos y ahora organizan grandes campañas para frenar la aprobación de cualquier medida relacionada con energía y conservación (por suave que sea), con pleno conocimiento de que frenar esas medidas negará a sus nietos cualquier posibilidad de supervivencia decente. Por supuesto, no es que sean malas personas, ni son ignorantes. Ocurre que las decisiones son imperativos institucionales. Quienes deciden no seguir las reglas son excluidos, a veces en formas muy notables.

Las elecciones en Estados Unidos son montajes espectaculares (extravaganzas), conducidos por la enorme industria de las relaciones públicas que floreció hace un siglo en los países más libres del mundo, Inglaterra y Estados Unidos, donde las luchas populares habían ganado la suficiente libertad para que el público ya no tan fácilmente fuera controlado por la fuerza. Entonces, los arquitectos de las políticas públicas se dieron cuenta de que iba a ser necesario controlar las actitudes y las opiniones. Uno de los elementos de la tarea era controlar las elecciones.

Estados Unidos no es una democracia guiada como Irán, donde los candidatos requieren la aprobación de los clérigos imperantes. En sociedades libres, como Estados Unidos, son las concentraciones de capital las que aprueban candidatos y, entre quienes pasan por el filtro, los resultados terminan casi siempre determinados por los gastos de campaña.

Los operadores políticos están siempre muy conscientes de que con frecuencia el público disiente profundamente, en algunos puntos, de los arquitectos de las políticas públicas. Entonces, las campañas electorales evitan ahondar en cualquier punto y favorecen las consignas, las florituras de oratoria, las personalidades y el chismorreo. Cada año la industria de la publicidad otorga un premio a la mejor campaña promocional del año. En 2008 el premio se lo llevó la campaña de Obama, derrotando incluso a las computadoras Apple. Los ejecutivos estaban eufóricos. Se ufanaban abiertamente de que éste era su éxito más grande desde que comenzaron a promocionar candidatos cual si fueran pasta de dientes o fármacos que asocian con estilos de vida, técnicas que cobraron fuerza durante el periodo neoliberal, primero que nada con Reagan.

En los cursos de economía, uno aprende que los mercados se basan en consumidores informados que eligen racionalmente sus opciones. Pero quien mire un anuncio de televisión sabe que las empresas destinan enormes recursos a crear consumidores uniformados que eligen irracionalmente sus opciones. Los mismos dispositivos utilizados para derruir mercados se adaptan al objetivo de socavar la democracia, creando votantes desinformados que tomarán decisiones irracionales a partir de una limitada serie de opciones compatibles con los intereses de los dos partidos, que a lo sumo son facciones competidoras de un solo partido empresarial.

Tanto en el mundo de los negocios como en el político, los arquitectos de las políticas públicas son constantemente hostiles con los mercados y con la democracia, excepto cuando buscan ventajas temporales. Por supuesto, la retórica puede decir otra cosa, pero los hechos son bastante claros.

La máxima de Adam Smith tiene algunas excepciones, que son muy instructivas. Un ejemplo contemporáneo importante son las políticas de Washington hacia Cuba desde que ésta obtuvo su independencia, hace 50 años. Estados Unidos es una sociedad que goza de una libertad poco común, así que contamos con buen acceso a los registros internos que revelan el pensamiento y los planes de los arquitectos de las políticas públicas. A los pocos meses de la independencia de Cuba, el gobierno de Eisenhower formuló planes secretos para derrocar al régimen e inició programas de guerra económica y de terrorismo, cuya escala fue aumentada bruscamente por Kennedy, y que continúan en varias formas hasta nuestros días. Desde el inicio, la intención explícita fue castigar lo suficiente al pueblo cubano para que derrocara al régimen criminal. Su crimen era haber logrado desafiar políticas estadunidenses que databan de la década de 1820, cuando la doctrina Monroe declaró la intención estadunidense de dominar el hemisferio occidental sin tolerar interferencia alguna de fuera ni de dentro.

Aunque las políticas bipartidistas hacia Cuba concuerdan con la máxima de Tucídides, entran en conflicto con el principio de Adam Smith, y como tales nos brindan una mirada especial sobre cómo se configuran las políticas. Durante décadas, el pueblo estadunidense ha favorecido la normalización de relaciones con Cuba. Desatender la voluntad de la población es normal, pero en este caso es más interesante que sectores poderosos del mundo de los negocios favorezcan también la normalización: las agroempresas, las corporaciones farmacéuticas y de energía, y otros que comúnmente fijan los marcos de trabajo básicos para la construcción de políticas. En este caso sus intereses son atropellados por un principio de los asuntos internacionales que no recibe el reconocimiento apropiado en los tratados académicos en la materia: podríamos llamarlo el principio de la Mafia. El Padrino no tolera que nadie lo desafíe y se salga con la suya, ni siquiera el pequeño tendero que no puede pagarle protección. Es muy peligroso. Debe, por tanto, erradicarse brutalmente, de tal modo que otros entiendan que desobedecer no es opción. Que alguien logre desafiar al Amo puede volverse un virus que disemine el contagio, por tomar prestado el término usado por Kissinger cuando se preparaba a derrocar el gobierno de Allende.

Ésa ha sido una doctrina principal en la política exterior estadunidense durante el periodo de su dominio global y, por supuesto, tiene muchos precedentes. Otro ejemplo, que no tengo tiempo de revisar aquí, es la política estadunidense hacia Irán a partir de 1979.

Tomó su tiempo cumplir los objetivos plasmados en la doctrina Monroe, y algunos de éstos siguen topándose con muchos impedimentos. El fin último perdura y es incuestionable. Adquirió mucho mayor significación cuando, tras la Segunda Guerra Mundial, Estados Unidos se convirtió en una potencia global dominante y desplazó a su rival británico. La justificación se ha analizado con lucidez.

Por ejemplo, cuando Wa-shington se preparaba para derrocar al gobierno de Allende, el Consejo de Seguridad Nacional puntualizó que si Estados Unidos no lograba controlar América Latina, no podría esperar consolidar un orden en ninguna parte del mundo, es decir, imponer con eficacia su dominio sobre el planeta. La credibilidad de la Casa Blanca se vería socavada, como lo expresó Henry Kissinger. Otros también podrían intentar salirse con la suya en el desafío si el virus chileno no era destruido antes de que diseminara el contagio. Por tanto, la democracia parlamentaria en Chile tuvo que irse, y así ocurrió el primer 11 de septiembre, en 1973, que está borrado de la historia en Occidente, aunque en términos de consecuencias para Chile y más allá sobrepase, por mucho, los terribles crímenes del 11 de septiembre de 2001.

Aunque las máximas de Tucídides y Smith, y el principio de la Mafia, no dan cuenta de todas las decisiones de política exterior, cubren una gama bastante amplia, como también lo hace el corolario referente al papel de los intelectuales. No son el final de la sabiduría, pero se encaminan a él.

Con el contexto proporcionado hasta el momento, miremos el momento unipolar, que es el tópico de gran cantidad de discusiones académicas y populares desde que se colapsó la Unión Soviética, hace 20 años, dejando a Estados Unidos como la única superpotencia global en vez de ser sólo la primera superpotencia, como antes. Aprendemos mucho acerca de la naturaleza de la guerra fría, y del desarrollo de los acontecimientos desde entonces, mirando cómo reacciona Washington a la desaparición de su enemigo global, esa conspiración monolítica y despiadada para apoderarse del mundo, como la describía Kennedy.

Unas semanas después de la caída del Muro de Berlín, Estados Unidos invadió Panamá. El propósito era secuestrar a un delincuente menor, que fue llevado a Florida y sentenciado por crímenes que había cometido, en gran medida, mientras cobraba en la CIA. De valioso amigo se convirtió en demonio malvado por intentar adoptar una actitud desafiante y salirse con la suya, al andarse con pies de plomo en el apoyo a las guerras terroristas de Reagan en Nicaragua.

La invasión mató a varios miles de personas pobres en Panamá, según fuentes panameñas, y reinstauró el dominio de los banqueros y narcotraficantes ligados a Estados Unidos. Fue apenas algo más que una nota de pie de página en la historia, pero en algunos aspectos rompió la tendencia. Uno de ellos fue que se hizo necesario contar con un nuevo pretexto, y éste llegó rápido: la amenaza de narcotraficantes de origen latino que buscan destruir a Estados Unidos. Richard Nixon ya había declarado la guerra contra las drogas, pero ésta asumió un nuevo y significativo papel durante el momento unipolar.

Sofisticación tecnológica en el tercer mundo

La necesidad de un nuevo pretexto guió también la reacción oficial en Washington ante el colapso de la superpotencia enemiga. El gobierno de Bush padre trazó el nuevo rumbo a los pocos meses: en resumidas cuentas, todo se mantendrá bastante igual, pero tendremos nuevos pretextos. Todavía requerimos de un enorme sistema militar, pero ahora hay un nuevo justificante: la sofisticación tecnológica de las potencias del tercer mundo. Tenemos que mantener la base industrial de defensa, eufemismo para describir la industria de alta tecnología apoyada por el Estado. Debemos mantener fuerzas de intervención dirigidas a las regiones ricas en energéticos de Medio Oriente, donde no haríamos responsable al Kremlin de las amenazas significativas a nuestros intereses, a diferencia de las décadas de engaño cuando eso ocurría.

Todo lo anterior pasó muy en silencio, apenas si se notó. Pero para quienes confían en entender el mundo, es bastante ilustrativo.

Como pretexto para una intervención, fue útil invocar una guerra a las drogas, pero como pretexto es muy estrecho. Se necesitaba uno de más arrastre. Rápidamente las elites se volcaron a la tarea y cumplieron su misión. Declararon una revolución normativa que confería a Estados Unidos el derecho a una intervención por razones humanitarias escogida por definición, por la más noble de las razones.

Para expresarlo con sutileza, ni las víctimas tradicionales se inmutaron. Las conferencias de alto nivel en el Sur global condenaron con amargura “el así llamado ‘derecho’ a una intervención humanitaria”. Era necesario un refinamiento adicional, por lo que se diseñó el concepto de responsabilidad de proteger. Quienes prestan atención a la historia no se sorprenderán al descubrir que las potencias occidentales ejercen su responsabilidad de proteger de modo muy selectivo, en adherencia estricta a las tres máximas descritas. Los hechos perturban de tan obvios, y requieren considerable agilidad de las clases intelectuales: otra reveladora historia que debo dejar de lado.

Conforme el momento unipolar se iluminó, otra cuestión que se puso al frente fue el destino de la OTAN. La justificación tradicional para la organización era la defensa contra las agresiones soviéticas. Al desaparecer la Unión Soviética se evaporó el pretexto. Las almas ingenuas, que tienen fe en las doctrinas del momento, habrían esperado que la OTAN desapareciera también; por el contrario, se expandió con rapidez. Los detalles revelan mucho acerca de la guerra fría y de lo que siguió. A nivel más general revelan cómo se forman y ejecutan las políticas de los estados.

A medida que se colapsó la Unión Soviética, Mijail Gorbachov hizo una pasmosa concesión: permitió que una Alemania unificada se uniera a una alianza militar hostil encabezada por la superpotencia global, pese a que Alemania por sí sola casi había destruido Rusia en dos ocasiones durante el siglo XX. Sin embargo, fue un quid pro quo, un esto por aquello, una reciprocidad. El gobierno de Bush prometió a Gorbachov que la OTAN no se extendería a Alemania oriental, y que desde luego no llegaría más al oriente. También le aseguró al mandatario soviético que la organización se transformaría en un ente más político. Gorbachov propuso también una zona libre de armas nucleares desde el Ártico al Mar Negro, un paso hacia una zona de paz que eliminara cualquier amenaza a Europa occidental u oriental. Tal propuesta se pasó por alto sin consideración alguna.

Poco después llegó Bill Clinton al cargo. Muy pronto se desvanecieron los compromisos de Washington. No es necesario abundar sobre la promesa de que la OTAN se convertiría en un ente más político. Clinton expandió la organización hacia el este, y Bush fue más allá. En apariencia Barack Obama intenta continuar la expansión.

Un día antes del primer viaje de Barack Obama a Rusia, su asistente especial en Seguridad Nacional y Asuntos Eurasiáticos informó a la prensa: No vamos a dar seguridades a los rusos, ni a darles ni intercambiar nada con ellos respecto de la expansión de la OTAN o la defensa con misiles.

Se refería a los programas de defensa con misiles estadunidenses en Europa oriental y a la posibilidad de convertir en miembros de la OTAN a dos vecinos de Rusia, Ucrania y Georgia. Ambos pasos eran vistos por los analistas occidentales como serias amenazas a la seguridad rusa, por lo que, de igual modo, podían inflamar las tensiones internacionales.

Ahora, la jurisdicción de la OTAN es todavía más amplia. El asesor de Seguridad Nacional de Obama, el comandante de Marina James Jones, hace llamados a que la organización se amplíe al sur y también al este, de modo que se refuerce el control estadunidense sobre las reservas energéticas de Medio Oriente. El general Jones también aboga por una fuerza de respuesta de OTAN, que confiera a la alianza militar encabezada por Estados Unidos mucho mayor capacidad y flexibilidad para efectuar acciones con rapidez y en distancias muy largas, objetivo que ahora Washington se empeña en lograr en Afganistán.

El secretario general de la OTAN, Jaap de Hoop Scheffer, informó a la conferencia de la organización que las tropas de la alianza tienen que custodiar los ductos de crudo y gas que van directamente a Occidente y, de modo más general, proteger las rutas marinas utilizadas por los buques cisternas y otras cruciales infraestructuras del sistema energético. Dicha decisión expresa de forma más explícita las políticas posteriores a la guerra fría: remodelar la OTAN para volverla una fuerza de intervención global encabezada por Estados Unidos, cuya preocupación especial sea el control de los energéticos. Supuestamente, la tarea incluye la protección de un ducto de 7 mil 600 millones de dólares que conduciría gas natural de Turkmenistán a Pakistán e India, pasando por la provincia de Kandahar, en Afganistán, donde están desplegadas las tropas canadienses. La meta es bloquear la posibilidad de que un ducto alterno brinde a Pakistán e India gas procedente de Irán, y disminuir la dominación rusa de las exportaciones energéticas de Asia central, según informó la prensa canadiense, bosquejando con realismo algunos de los contornos del nuevo gran juego en el que la fuerza de intervención internacional encabezada por Estados Unidos va a ser un jugador principal.

Desde los primeros días posteriores a la guerra fría, se entendía que Europa occidental podría optar por un curso independiente, tal vez con una visión gaullista de Europa, del Atlántico a los Urales. En este caso el problema no es un virus que pueda diseminar el contagio, sino una pandemia que podría desmantelar todo el sistema de control global. Se supone que, al menos en parte, la OTAN intenta contrarrestar esa seria amenaza. La expansión actual de la alianza, y los ambiciosos objetivos de la nueva organización, dan nuevo empuje a esos fines.

Los acontecimientos continúan atravesando el momento unipolar, adhiriéndose bien a los principios que rigen los asuntos internacionales. Más en específico, las políticas se conforman muy cerca de las doctrinas del orden mundial formuladas por los planificadores estadunidenses de alto nivel durante la Segunda Guerra Mundial. A partir de 1939, reconocieron que, fuera cual fuese el resultado de la guerra, Estados Unidos se convertiría en una potencia global y desplazaría a Gran Bretaña. En concordancia, desarrollaron planes para que Estados Unidos ejerciera control sobre una porción sustancial del planeta. Esta gran área, como le llaman, habría de comprender por lo menos el hemisferio occidental, el antiguo imperio británico, el Lejano Oriente y los recursos energéticos de Asia occidental. En esta gran área, Estados Unidos habría de mantener un poder incuestionable, una supremacía militar y económica, y actuaría para garantizar los límites de cualquier ejercicio de soberanía por parte de estados que pudieran interferir con sus designios globales. Al principio los planificadores pensaron que Alemania predominaría en Europa, pero conforme Rusia comenzó a demoler la Wermacht (las fuerzas armadas nazis), la visión se hizo más y más expansiva, y se buscó que la gran área incorporara la mayor extensión de Eurasia que fuera posible, por lo menos Europa occidental, el corazón económico de Eurasia.

Se desarrollaron planes detallados y racionales para la organización global, y a cada región se le asignó lo que se le llamó su función. Al Sur en general se le asignó un papel de servicio: proporcionar recursos, mano de obra barata, mercados, oportunidades de inversión y más tarde otros servicios, tales como recibir la exportación de desperdicios y contaminación. En ese entonces, Estados Unidos no estaba tan interesado en África, así que la pasó a Europa para que explotara su reconstrucción a partir de la destrucción de la guerra. Uno podría imaginar relaciones diferentes entre África y Europa a la luz de la historia, pero no se tuvieron en cuenta. En contraste, se reconoció que las reservas de petróleo de Medio Oriente eran una estupenda fuente de poder estratégico y uno de los premios materiales más grandes en la historia del mundo: la más importante de las áreas estratégicas del mundo, para ponerlo en palabras de Eisenhower. Y los planificadores se daban cuenta de que el control del crudo de Medio Oriente proporcionaría a Estados Unidos el control sustancial del mundo.

Quienes consideran significativas las continuidades de la historia tal vez recuerden que los planificadores de Truman hacían eco de las doctrinas de los demócratas jacksonianos al momento de la anexión de Texas y de la conquista de medio México, un siglo antes. Tales predecesores anticiparon que las conquistas proporcionarían a Estados Unidos un virtual monopolio del algodón, el combustible de la primera revolución industrial: Ese monopolio, ahora asegurado, pone a todas las naciones a nuestros pies, declaró el presidente Tyler. En esa forma, Estados Unidos podría esquivar el disuasivo británico, el mayor problema de esa época, y ganar influencia internacional sin precedente.

Concepciones semejantes guiaron a Washington en su política petrolera. De acuerdo con ella –explicaba el Consejo de Seguridad Nacional de Eisenhower–, Estados Unidos debe respaldar regímenes rudos y brutales y bloquear la democracia y el desarrollo, aunque eso provoque una campaña de odio contra nosotros, como observó el presidente Eisenhower 50 años antes de que George W. Bush preguntara en tono plañidero por qué nos odian y concluyera que debía ser porque odiaban nuestra libertad.

Con respecto a América Latina, los planificadores posteriores a la Segunda Guerra Mundial concluyeron que la primera amenaza a los intereses estadunidenses la representan los regímenes radicales y nacionalistas que apelan a las masas de población y buscan satisfacer la demanda popular de mejoramiento inmediato de los bajos estándares de vida de las masas y el desarrollo a favor de las necesidades internas del país. Estas tendencias entran en conflicto con las demanda de un clima económico y político que propicie la inversión privada, con la adecuada repatriación de las ganancias y la protección de nuestras materias primas. Gran parte de la historia subsiguiente fluye de estas concepciones que nadie cuestiona.

TLC, cura recomendada

En el caso especial de México, el taller de desarrollo de estrategias para América Latina, celebrado en el Pentágono en 1990, halló que las relaciones Estados Unidos-México eran extraordinariamente positivas, y que no las perturbaba ni el robo de elecciones, ni la violencia de Estado, ni la tortura o el escandaloso trato dado o obreros y campesinos, ni otros detalles menores. Los participantes en el taller sí vieron una nube en el horizonte: la amenaza de “una ‘apertura a la democracia’ en México”, la cual, temían, podría poner en el cargo a un gobierno más interesado en desafiar a Estados Unidos sobre bases económicas y nacionalistas. La cura recomendada fue un tratado Estados Unidos-México que encerrara al vecino en su interior y proponerle las reformas neoliberales de la década de 1980, que ataran de manos a los actuales y futuros gobiernos mexicanos en materia de políticas económicas.

En resumen, el TLCAN, impuesto puntualmente por el Poder Ejecutivo en oposición a la voluntad popular.

Y al momento en que el TLCAN entraba en vigor, en 1994, el presidente Clinton instituía también la Operación Guardián, que militarizó la frontera mexicana. Él la explicó así: no entregaremos nuestras fronteras a quienes desean explotar nuestra historia de compasión y justicia. No mencionó nada acerca de la compasión y la justicia que inspiraron la imposición de tales fronteras, ni explicó cómo el gran sacerdote de la globalización neoliberal entendía la observación de Adam Smith de que la libre circulación de mano de obra es la piedra fundacional del libre comercio.

La elección del tiempo para implantar la Operación Guardián no fue para nada accidental. Los analistas racionales anticiparon que abrir México a una avalancha de exportaciones agroindustriales altamente subsidiadas tarde o temprano socavaría la agricultura mexicana, y que las empresas mexicanas no aguantarían la competencia con las enormes corporaciones apoyadas por el Estado que, conforme al tratado, deberían operar libremente en México. Una consecuencia probable sería la huída de muchas personas a Estados Unidos junto con quienes huyen de los países de Centroamérica, arrasados por el terrorismo reaganita. La militarización de la frontera fue un remedio natural.

Las actitudes populares hacia quienes huyen de sus países –conocidos como extranjeros ilegales– son complejas. Prestan servicios valiosos en su calidad de mano de obra superbarata y fácilmente explotable. En Estados Unidos las agroempresas, la construcción y otras industrias descansan sustancialmente en ellos, y ellos contribuyen a la riqueza de las comunidades en que residen. Por otra parte, despiertan tradicionales sentimientos antimigrantes, persistente y extraño rasgo en esta sociedad de migrantes que arrastra una historia de vergonzoso trato hacia ellos. Hace pocas semanas, los hermanos Kennedy fueron vitoreados como héroes estadunidenses. Pero a fines del siglo XIX los letreros de ni perros ni irlandeses no los habrían dejado entrar a los restaurantes de Boston. Hoy los emprendedores asiáticos son una fulgurante innovación en el sector de alta tecnología. Hace un siglo, acciones racistas de exclusión impedían el acceso de asiáticos, porque se les consideraba amenazas a la pureza de la sociedad estadunidense.

Sean cuales fueren la historia y las realidades económicas, los inmigrantes han sido siempre percibidos por los pobres y los trabajadores como una amenaza a sus empleos, sus modos de vida y su subsistencia. Es importante tener en cuenta que la gente que hoy protesta con furia ha recibido agravios reales. Es víctima de los programas de manejo financiero de la economía y de globalización neoliberal, diseñados para transferir la producción hacia fuera y poner a los trabajadores a competir unos con otros a escala mundial, bajando los salarios y las prestaciones, mientras se protege de las fuerzas del mercado a los profesionales con estudios. Los efectos han sido severos desde los años de Reagan, y con frecuencia se manifiestan de modos feos y extremos, como muestran las primeras planas de los diarios en los días que corren. Los dos partidos políticos compiten por ver cuál de ellos puede proclamar en forma más ferviente su dedicación a la sádica doctrina de que se debe negar la atención a la salud a los extranjeros ilegales. Su postura es consistente con el principio, establecido por la Suprema Corte, de que, de acuerdo con la ley, esas criaturas no son personas, y por tanto no son sujetos de los derechos concedidos a las personas. En este mismo momento la Suprema Corte considera la cuestión de si las corporaciones deben poder comprar elecciones abiertamente en lugar de hacerlo de modos más indirectos: asunto constitucional complejo, porque las cortes han determinado que, a diferencia de los inmigrantes indocumentados, las corporaciones son personas reales, de acuerdo con la ley, y así, de hecho, tienen derechos que rebasan los de las personas de carne y hueso, incluidos los derechos consagrados por los tan mal nombrados acuerdos de libre comercio. Estas reveladoras coincidencias no me provocan comentario alguno. La ley es en verdad un asunto solemne y majestuoso.

El espectro de la planificación es estrecho, pero permite alguna variación. El gobierno de Bush II fue tan lejos, que llegó al extremo del militarismo agresivo y ejerció un arrogante desprecio, inclusive hacia sus aliados. Fue condenado duramente por estas prácticas, aun dentro de las corrientes principales de opinión. El segundo periodo de Bush fue más moderado. Algunas de sus figuras más extremistas fueron expulsadas: Rumsfeld, Wolfowitz, Douglas Feith y otros. A Cheney no lo pudieron quitar porque él era la administración. Las políticas comenzaron a retornar más hacia la norma. Al llegar Obama al cargo, Condoleeza Rice predecía que seguiría las políticas del segundo periodo de Bush, y eso es en gran medida lo que ha ocurrido, más allá del estilo retórico diferente, que parece haber encantado a buena parte del mundo… tal vez por el descanso que significa que Bush se haya ido.

En el punto más candente de la crisis de los misiles cubanos, un asesor de alto rango del gobierno de Kennedy expresó muy bien algo que hoy es una diferencia básica entre George Bush y Barack Obama. Los planificadores de Kennedy tomaban decisiones que literalmente amenazaban a Gran Bretaña con la aniquilación, pero sin informar a los británicos.

En ese punto, el asesor definió la relación especial con el Reino Unido. “Gran Bretaña –dijo– es nuestro teniente”; el término más de moda hoy sería socio. Gran Bretaña, por supuesto, prefiere el término en boga. Bush y sus cohortes se dirigían al mundo tratando a todos como nuestros tenientes. Así, al anunciar la invasión de Irak, informaron a Naciones Unidas que podía obedecer las órdenes estadunidenses, o volverse irrelevante. Es natural que una desvergonzada arrogancia así levante hostilidades.

Obama adopta un curso de acción diferente. Con afabilidad saluda a los líderes y pueblos del mundo como socios y únicamente en privado continúa tratándolos como tenientes, como subordinados. Los líderes extranjeros prefieren con mucho esta postura, y el público en ocasiones queda hipnotizado por ella. Pero es sabio atender a los hechos, y no a la retórica o a las conductas agradables. Porque es común que los hechos cuenten una historia diferente. En este caso también.

Tecnología de la destrucción

El actual sistema mundial permanece unipolar en una sola dimensión: el ámbito de la fuerza. Estados Unidos gasta casi lo mismo que el resto del mundo junto en fuerza militar, y está mucho más avanzado en la tecnología de la destrucción. Está solo también en la posesión de cientos de bases militares por todo el mundo, y en la ocupación de dos países situados en cruciales regiones productoras de energéticos. En estas regiones está estableciendo, además, enormes megaembajadas; cada una de ellas es en realidad es una ciudad dentro de otra: clara indicación de futuras intenciones. En Bagdad se calcula que los costos de la megaembajada asciendan de mil 500 millones de dólares este año a mil 800 millones en los años venideros. Se desconocen los costos de sus contrapartes en Pakistán y Afganistán, como también se desconoce el destino de las enormes bases militares que Estados Unidos instaló en Irak.

El sistema global de bases se comienza a extender ahora por América Latina. Estados Unidos ha sido expulsado de sus bases en Sudamérica; el caso más reciente es el de la base de Manta, en Ecuador, pero recientemente logró arreglos para utilizar siete nuevas bases militares en Colombia, y se supone que intenta mantener la base de Palmerola, en Honduras, que jugó un papel central en las guerras terroristas de Reagan. La Cuarta Flota estadunidense, desbandada en los años 50 del siglo XX, fue reactivada en 2008, poco después de la invasión colombiana a Ecuador. Su responsabilidad cubre el Caribe, Centro y Sudamérica, y las aguas circundantes. La Marina incluye, entre sus variadas operaciones, acciones contra el tráfico ilícito, maniobras simuladas de cooperación en seguridad, interacciones ejército-ejército y entrenamiento bilateral y multilateral. Es entendible que la reactivación de la flota provoque protestas y preocupación de gobiernos como el de Brasil, el de Venezuela y otros.

La preocupación de los sudamericanos se ha incrementado por un documento de abril de 2009, producido por el comando de movilidad aérea estadunidense (US Air Mobility Command), que propone que la base de Palanquero, en Colombia, pueda convertirse en el sitio de seguridad cooperativa desde el cual puedan ejecutarse operaciones de movilidad. El informe anota que, desde Palanquero, casi medio continente puede ser cubierto con un C-17 (un aerotransporte militar) sin recargar combustible. Esto podría formar parte de una estrategia global en ruta, que ayude a lograr una estrategia regional de combate y con la movilidad de los trayectos hacia África. Por ahora, la estrategia para situar la base en Palanquero debe ser suficiente para fijar el alcance de la movilidad aérea en el continente sudamericano, concluye el documento, pero prosigue explorando opciones para extender el sistema a África con bases adicionales, todo como parte de un sistema global de vigilancia, control e intervención.

Estos planes forman parte de una política más general de militarización de América Latina. El entrenamiento de oficiales latinoamericanos se ha incrementado abruptamente en los últimos 10 años, mucho más allá de los niveles de la guerra fría.

La policía es entrenada en tácticas de infantería ligera. Su misión es combatir pandillas de jóvenes y populismo radical, término este último que debe de entenderse muy bien en América Latina.

El pretexto es la guerra contra las drogas, pero es difícil tomar eso muy en serio, aun si aceptáramos la extraordinaria suposición de que Estados Unidos tiene derecho a encabezar una guerra en tierras extranjeras. Las razones son bien conocidas, y fueron expresadas una vez más a fines de febrero por la Comisión Latinoamericana sobre Drogas y Democracia, encabezada por los ex presidentes Cardoso, Zedillo y Gaviria. Su informe concluye que la guerra al narcotráfico ha sido un fracaso total y demanda un drástico cambio de política, que se aleje de las medidas de fuerza en los ámbitos interno y externo e intente medidas menos costosas y más efectivas.

Los estudios llevados a cabo por el gobierno estadunidense, y otras investigaciones, han mostrado que la forma más efectiva y menos costosa de controlar el uso de drogas es la prevención, el tratamiento y la educación. Han mostrado además que los métodos más costosos y menos eficaces son las operaciones fuera del propio país, tales como las fumigaciones y la persecución violenta. El hecho de que se privilegien consistentemente los métodos menos eficaces y más costosos sobre los mejores es suficiente para mostrarnos que los objetivos de la guerra contra las drogas no son los que se anuncian. Para determinar los objetivos reales, podemos adoptar el principio jurídico de que las consecuencias previsibles constituyen prueba de la intención. Y las consecuencias no son oscuras: subyace en los programas una contrainsurgencia en el extranjero y una forma de limpieza social en lo interno, enviando enormes números de personas superfluas, casi todas hombres negros, a las penitenciarías, fenómeno que condujo ya a la tasa de encarcelamiento más alta del mundo, por mucho, desde que se iniciaron los programas, hace 30 años.

Aunque el mundo es unipolar en la dimensión militar, no siempre ha sido así en la dimensión económica. A principios de la década de 1970, el mundo se había vuelto económicamente tripolar, con centros comparables en Norteamérica, Europa y el noreste asiático. Ahora la economía global se ha vuelto aún más diversa, en particular tras el rápido crecimiento de las economías asiáticas que desafiaron las reglas del neoliberal Consenso de Washington.

También América Latina comienza a liberarse por sí sola de este yugo. Los esfuerzos estadunidenses por militarizarla son una respuesta a estos procesos, particularmente en Sudamérica, la cual por vez primera desde las conquistas europeas comienza a enfrentar los problemas fundamentales que han plagado el continente. He ahí el inicio de movimientos encaminados a la integración de países que tradicionalmente se orientaban hacia Occidente, no uno hacia el otro, y también un impulso por diversificar las relaciones económicas y otras relaciones internacionales. Están también, por último, algunos esfuerzos serios por dar respuesta a la patología latinoamericana de que son los estrechos sectores acaudalados los que gobiernan en medio de un mar de miseria, quedando los ricos libres de responsabilidades, excepto la de enriquecerse a sí mismos. Esto último es muy diferente de Asia oriental, como se puede medir observando la fuga de capitales. En Asia oriental tales fugas se han controlado con mucha fuerza. En Corea del Sur, por ejemplo, durante su periodo de rápido crecimiento, la exportación de capitales podía acarrear la pena de muerte.

Estos procesos en América Latina, en ocasiones encabezados por impresionantes movimientos populares de masas, son de gran significación. No es sorpresivo que provoquen amargas reacciones entre las elites tradicionales, respaldadas por la superpotencia hemisférica. Las barreras son formidables, pero, si logran remontarse, los resultados van a cambiar en forma significativa el curso de la historia latinoamericana, y sus impactos más allá de ella no serán pequeños.

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Muammar Kadafi recibe Orden Libertador y réplica de la espada de Bolívar

septiembre 28, 2009 Deja un comentario

KADAFI

Publicado en el Observador Juvenil a las

6:26 PM (Hora Local de El Salvador)

Tomado de TeleSUR _ Hace: 36 minutos

El presidente de Venezuela, Hugo Chavez, condecoró con la  orden Libertador este lunes a su homólogo libio, Muamar Kadafi, en la isla Margarita, al nororiente del país suramericano, donde el líder africano se encuentra de visita oficial, tras haber participado el fin de semana en II Cumbre América del Sur – África (ASA). En el acto, Chávez reiteró que el camino a la salvación del mundo es el socialismo.

“Estamos aquí para cambiar la historia, para acabar con el imperialismo, para construir el socialismo, el nuevo el socialismo en Arabia, el socialismo en África, el socialismo en el Caribe, el socialismo en América Latina (…) El socialismo es el camino a la salvación de los pueblos (…)  la salvación del mundo”, dijo Chávez tras condecorar a su homólogo Kadafi con la orden Libertador, la máxima en Venezuela.

Tras recibir la orden, el presidente venezolano entregó a Kadafi una réplica exacta de la espada usada por Simón Bolívar en su campaña emancipadora.

“Esta es la espada que libertó a América hace 200 años (… ) esta espada está viva y hoy anda por América Latina a nombre de nuestro pueblo, de la Revolución Bolivariana, la entrego a tí, soldado revolucionario, líder del pueblo libio, líder de los pueblos del África”, le dijo Chávez a Kadafi al momento de hacer entrega de la espada.

También Kadafi entregó a Chávez un obsequio, una indumentaria típica de los guerreros libios, que consiste en una armadura para el jinete y un protector para el caballo de batalla, piezas hechas a mano y en plata pura.

“Todo hecho a mano a su honor”, detalló Kadafi.

En el marco del encuentro bilateral que celebran este lunes, ambos dirigentes firmaron una declaración conjunta en la que, entre otras cosas, llaman a “acelerar una conferencia internacional para determinar el concepto de terrorismo” y a una reforma de las Naciones Unidas.

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¿Le conviene a la derecha la intervención militar en Honduras?

septiembre 27, 2009 Deja un comentario

Por Arturo Salgado.

Observador Juvenil/Kaos en la Red.

15357_0_kaos91dias6El caso hondureño ha despertado un gran interés entre los pensadores de izquierda y de derecha de todo el continente. Muchos piensan, aplicando todas las herramientas de análisis que su conocimiento les permiten. Se ha abierto un espacio importante para la especulación, principalmente porque el accionar de las partes ha sido bastante inesperado para la mayoría.

Por un lado, el presidente Zelaya emprendió su regreso a Honduras en una operación que dejo boquiabiertos tanto a los golpistas como a la mayoría de sus seguidores (me incluyo entre los sorprendidos). Por cierto, los países que se mencionan como partícipes de la operación hacen todo lo posible para negar su conocimiento de esta movida.

En el otro lado, el gobierno golpista no deja de sorprender por su “inesperada” capacidad logística; la movilización de todas sus fuerzas, la implementación de tácticas que han llevado a la presidenta Kirchner a decir que lo que aquí se hace supera a los maestros del cono sur en las dictaduras de los 70 y 80.

También sorprende que mientras gobiernos legítimos y fuertes del continente como el de Brasil, o el de México, e incluso España, enfrenten con una diplomacia “lite” a los golpistasmientras estos los desafían como que fueran el cuarto reich. Anoche el régimen de facto exigía a todos los países que retiraron sus embajadores del territorio nacional después del golpe, nombrar nuevos embajadores para que el ejecutivo de su beneplácito. Mas aun le dieron un ultimátum de 10 días al gobierno brasileño para definir el status de Zelaya en la embajada, de lo contrario…

¿Es que acaso una acción contra la legación diplomática del gigante suramericano le conviene a Micheletti o a alguien mas aquí? ¿No seria este un acto que dispararía las alarmas para una intervención militar adoptada por toda la comunidad internacional como si se tratara de una obra caritativa? ¿No es esto lo que muchos ven como solución para el problema hondureño?

Con la licencia de la especulación exploremos un poco lo que está sucediendo en este escenario posible:

a) El régimen fascista, contrario a lo esperado después de las resoluciones de la o­nU, mantiene e incrementa su salvaje presión contra los ocupantes de la embajada brasileña en Tegucigalpa (esto, de hecho ha sucedido de esta forma);

b) El régimen fascista desata una campaña mediática para justificar su hostilidad a muchos gobiernos de la región (ya lo hizo, anoche, curiosamente no mencionó en su lista a Estados Unidos, si están en ella México, España, Argentina, Venezuela y Brasil);

c) La comunidad internacional se mantiene con estupor sin reaccionar correctamente frente a la situación, y, sobre todo, sin tomar las medidas necesarias que se necesitan para ahogar económicamente al régimen. Esto ha estado sucediendo desde el primer día del golpe; desde que Arias entró en la escena, para boicotear las resoluciones de toda a comunidad internacional.

d) Los golpistas deciden entrar por la fuerza a la embajada del Brasil, toman las instalaciones, crean una enorme confusión al interior de esta de la cual resultan muertos algunos líderes de resistencia, incluido el mismo presidente Zelaya. (Esto lo han preparado minuciosamente durante los últimos días. Y han hecho caso omiso de los reclamos internacionales por mantener la integridad del presidente y la inviolabilidad de la legación diplomática).

e) Simultáneamente asesinan una gran cantidad de líderes históricos y emergentes del proceso revolucionario hondureño. Para esto cuentan con que la reacción de la comunidad extranjera tomará no menos de una semana. Este plan no parece ser ficción; anoche la policía y el ejercito literalmente cazaban lideres magisteriales y de la resistencia en la ciudad de Danlí, en El Paraíso, mientras han levantado miles de perfiles policiales de una enorme cantidad de personas de la resistencia en todo el país.

f) Los autores materiales del golpe, escapan del país hacia un lugar seguro. El destino mas probable es Panamá, paraíso fiscal, centro de actividades del narcotráfico, gobierno de ultraderecha, sin una oposición capaz, al menos por ahora de llevar adelante una reacción y presión importantes contra los incómodos huéspedes (aquí si, todo es especulación mía)

g) Las fuerzas internacionales irrumpen en el país, donde después de unas cuantas escaramuzas, en las que caen unos cuantos soldados de menor rango, estas llaman a las partes al dialogo el cual asisten gustosos, en nombre de la paz y la democracia, los candidatos golpistas, la empresa privada golpista, los medios de comunicación golpista, la auto nombrada sociedad civil, las iglesias golpistas, y en nombre de dios y la reconciliación del pueblo hondureño reorganizan el estado bajo el mismo esquema bipartidista de hace un siglo. Mientras esto sucede, las nuevas fuerzas del orden prosiguen la tarea de reprimir al pueblo, hasta pacificarlo.

Si nos detenemos a pensar en este curso de acción, no parece, después de todo, descabellado pensar que, a la derecha, más que a nadie le conviene ir todo este camino de la intervención militar extranjera. De esa manera podría destruir, al menos según sus cálculos, todo el avance de los movimientos progresistas y el pueblo movilizado en resistencia.

En declaraciones vertidas anochemismo, el presidente Zelaya destacaba que ninguna intervención era bienvenida; que la solución debía darse dentro de un marco de dialogo al que los golpistas reaccionaron con mucha mas violencia. Está claro que el presidente Zelaya entiende que pedir a gritos intervención militar equivale a saltar por el precipicio que la derecha quiere que saltemos.

Pero ¿cómo evitamos esta ruta? Bien, el Frente Nacional de Resistencia bajo la coordinación de los lideres obreros, campesinos, magisteriales, y el presidente de la república, han convocado a una movilización general, para ingresar en la “ofensiva final”. El frente busca aquí presionar al régimen a través de una demostración de capacidad organizativa; de movimiento de masas, algo que es a todas luces la mejor estrategia a seguir al interior del país.

Ahora bien los países de la América Latina, especialmente, Brasil, México, Venezuela, Argentina, y España, deberían buscar maneras concretas, físicas, de defender sus instalaciones diplomáticas en Honduras, a modo de evitar este que los golpistas lleven adelante su plan. Estos países tienen, con la excepción de Venezuela, buenas posibilidades de presionar al gobierno yankee para que despliegue efectivos militares para defender estas posiciones. Esos soldados gringos ya están en la base Soto Cano.

Por otro lado, se debe emprender una campaña, seria, firme, constante para presionar al gobierno de Panamá para que controle el ingreso de capitales Hondureños. Durante los últimos 3 meses muchas cantidades de dinero hondureño han sido trasladadas de bancos en los Estados Unidos hacia Bancos panameños. Además se le debe presionar para que no aliente las intenciones del golpe en Honduras.

Al mismo tiempo, se debe presionar a la administración gringa para que de una vez, mañana mismo, congele el acceso de los golpistas a las reservas monetarias hondureñas en Bancos gringos (esta medida aplica a muchos otros países). También se debe exigir a las fuerzas armadas de Honduras que revele de donde ha sacado todo el arsenal que ahora posee. Hay que eliminar todas las transacciones monetarias hacia Honduras, incluyendo las remesas familiares.

Como el génesis del golpe se encuentra en el empresariado hondureño, se deben levantar de inmediato todos los tratos comerciales preferenciales, de modo que estos no tengan acceso a sus divisas. Los gringos no son extraños a estas ideas, ya han practicado un bloqueo criminal contra el pueblo cubano por cincuenta años por querer ser libre; que esta vez lo hagan por las razones moralmente correctas.

Presionando a los empresarios se logra que ellos busquen precipitar un desenlace rápido, para preservar sus intereses.

Sabemos que todo esto es poco realista, y que al final, el imperio es eso, el imperio, y no va a ceder a todas estas demandas. Pero lograr unas cuantas concesiones de parte de ellos seria una victoria para la América latina.

Otra cosa importante es la organización inmediata de un movimiento de solidaridad efectivo con el pueblo de honduras y su resistencia, en todos los campos; alimentos, tecnología, informática, tácticas y estrategias de autodefensa, y todo lo que sea necesario para mantener y hacer crecer este proceso liberador.

No esta demás recordar a los presidentes de América Latina, que aquí luchamos contra un gobierno ilegal e ilegitimo. Eso da el sostén jurídico y moral para tomar una y mil formas de solidaridad y para minar, debilitar al régimen fascista.

La licencia que me he tomado para especular sobre los hechos ponen al descubierto la necesidad de analizar con prontitud esta coyuntura y tomar la ruta mas adecuada. Una vez mas: Hay que formular las preguntas correctas para lograr las mejores respuestas.

La victoria esta cerca, no podemos darnos el lujo de equivocarnos!!

No a la intervención extranjera cómplice del golpe!!!

Si a la solidaridad de los pueblos!!

Hasta la victoria siempre.

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Video de Al Jazeera: Confirma Plan de Magnicidio Contra Chávez (Video en Ingles)

septiembre 26, 2009 Deja un comentario

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