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Lucha Politica por la Independencia ( I )

septiembre 11, 2009 Deja un comentario

Por Dagoberto Gutierrez.

Observador Juvenil/Kaos en la Red.

banderacaraEspaña era un reino católico trazado que jefeado por Isabel y Alfonso, reyes de Castilla y Aragón respectivamente, culminó en 1492, la larga guerra de liberación del dominio Árabe. Durante mas de 700 años, los árabes o moros como eran llamados, dominaron la península Ibérica, estableciéndose sobre todo en la parte sur de ella. Lo que se llama hoy Andalucía, contenía las áreas de mayor control y eran, áreas de tolerancia religiosa y cultural,  de desarrollo científico, arquitectónico, científico y literario. Todo esto fue sepultado grotescamente cuando los llamados por el vaticano “reyes católicos”, tomaron la  gran ciudad  de Granada  de manos de Boabdil, culminando, militarmente, la reconquista de la península.

Ese mismo año estos personajes ejecutan la empresa mercantil más audaz al impulsar el viaje de Cristóbal Colon hacia la India. Esta era el reino de las especies y las mercancías y el mercado hacia el cual acudían los imperios de la época. Cuando supieron que Colon no llegó, finalmente, a la India, estos mercaderes llamaron a las tierras que invadieron y en las que ejercieron todo pillaje y todo genocidio, India Occidental como una maniobra legal para menguar el ridículo ante la empresa Portuguesa de Vasco de Gama que si llegó, de verdad a la India de verdad.

En lo que hoy es Centro America, se estableció la capitanía general de Guatemala, intendencias como San Salvador, mientras en otras áreas mas importantes se establecieron virreinatos, pues bien en lo que se llamó San Salvador, en referencia a Cuscatán (el nombre originario), aparecieron familias criollas, españoles nacidos aquí, con suficiente poder económico y propiedades agrícolas, como para competir  con las poderosas familias de otros criollos que desde la ciudad de Guatemala controlaban la actividad comercial con la metrópoli, através de su vinculo con la casa de contratación de Sevilla, en España.

Aquí aparece, una línea de contradicciones que influirá y promoverá, en su momento, la lucha independentista.

Al interior de la sociedad colonial, se movían, igualmente, otras contradicciones como las que actuaban entre los ladinos (Mestizos) y los Indígenas, dueños originarios de estas tierras; entre estos dos sectores y los criollos propietarios; entre el pueblo, indígenas y ladinos, y las autoridades impuestas por los criollos como los alcaldes y, desde luego, la contradicción entre todos estos sectores y un mítico rey que desde un reino lejano y mas allá del mar se consideraba, en nombre de la espada y de la cruz, dueño de todo, que imponía leyes, que se llamaban leyes de indias, cobraban impuestos y controlaban el comercio.

La Iglesia Católica, que fue aliada del pillaje y la sangre derramada en la invasión y en el control del territorio, ejerció en esta sociedad una fuerte influencia ideológica, intelectual, económica y política; era propietaria de tierras y también de las conciencias del pueblo convertido, forzosamente, al catolicismo. Se trataba de una elite intelectual, que, tal como ocurre y ocurrirá siempre en circunstancias históricas, tensas, se incorporó a la conspiración contra los poderes que chocaban con los intereses de las elites criollas locales, a las que pertenecían los sacerdotes conspiradores.

El pueblo aspiraba a librarse del control de ese poder que casi fantasmalmente regia sus vidas desde lejos y desde cerca y esto quiere decir, que el pueblo confrontaba con el poder de los reyes católicos en España y con el poder de los criollos cercanos; pero sin embargo y pese a ser la fuerza social política movilizadora y sensible de la conspiración independentista, no era su cabeza dirigencial, porque esta estaba en manos de la élite criolla local, de los sacerdotes, terratenientes y propietarios.

En estas circunstancias históricas, y, como suele ocurrir, los intereses diversos que movían a los diferentes sectores, podían converger, y de hecho lo hicieron, en la dirección más importante de la coyuntura: el rompimiento de los lazos políticos de dependencia con la metrópoli española.

Aquí encontramos una especie de alianza política en donde diferentes sectores, siendo enemigos de clase, como explotadores y explotados, frente a un enemigo común: el imperio español, tenían razones para coordinar sus acciones y perseverar en un esfuerzo político, pese a los reveses de 1811 y 1814.

La capitanía de Guatemala no era la joya de la corona del imperio español, como lo era cuba o el virreinato de nueva España, por eso la independencia se alcanzó sin guerra.


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La Independencia de 1821 y la Independencia del Siglo XXI 

septiembre 11, 2009 Deja un comentario

Por Silvia Mariana.

Observador Juvenil/Kaos en la Red.

independenciamuralud7Hablar de historia de la independencia de Centroamérica, en nuestro tiempo, requiere de nosotros una actitud responsable, porque hasta nuestros días llegan los efectos de aquel proceso de independencia, y por otra parte, los anhelos de libertad y justicia siguen presentes (y cada vez más sentidos) en las grandes mayorías de los pueblos.  ¿Qué queremos decir con esto? Que para celebrar aquella fecha con responsabilidad histórica, no basta con pegar una bandera de El Salvador en la puerta de la casa, cantar el himno nacional, dibujar el perfil de los llamados próceres de la independencia u organizar desfiles.

Si queremos conmemorar una fecha tan importante con la seriedad que merece, debemos empezar por estudiar el contexto mundial en general, y el contexto centroamericano en particular de aquel momento, y seguir el hilo que la historia ha llevado desde aquella fecha hasta nuestros días.

Hay que analizar toda la crisis económica, social y política que vivía Europa, y la crisis aún más profunda que vivía España con las divisiones internas de la familia real (generadas entre otras cosas por intereses mezquinos), la ocupación francesa, y su incapacidad para administrar las colonias.

La ingobernabilidad de los territorios coloniales de aquel momento, los volvía entre otras cosas, poco rentables; el comercio entre España y las colonias decayó, a pesar del inicial impulso que lograron generar las reformas borbónicas que proclamaron el “libre comercio”, que consistía en dejar en manos de navíos sueltos la actividad mercantil entre España y América colonial.

La crisis de la monarquía española y las derrotas militares que sufrían sus fuerzas, por parte del ejército francés en sus territorios, provocaron una crisis sin precedentes en los gobiernos de América. Las Cortes españolas estaban dividas en liberales y conservadores, y aunque los liberales tenían un poder considerable, pero en cuanto se discutían asuntos coloniales su pensamiento era tan imperialista como los conservadores. La impresión general que se tiene por la ausencia de discusión o de especial atención a los importantes asuntos americanos en España, es que los miembros de las Cortes estaban dominados por la “revolución” en su país y por su lucha por liberarse de la ocupación francesa; de tal forma que las mismas Cortes contribuyeron a agrietar los cimientos del imperio, que ya de por sí estaban bastante rotos.

Del lado de Centroamérica, otra de las consecuencias de las reformas borbónicas, además del libre comercio, fue el cambio en la administración política, se crearon intendencias; primero la intendencia de San Salvador en 1785 y el año siguiente las de Ciudad Real, León y Comayagua. En 1793 se creó el Consulado de Guatemala, el cual aglutinó y colmó las aspiraciones de los comerciantes monopolistas, que eran antagónicas a la de otros grupos: el de la Audiencia de Guatemala que defendía el libre comercio y la multiplicación de los puertos; y por otra parte el grupo de la Sociedad Económica de los Amigos del País, que tenían ideas liberales, hablaban de respeto a los indios, de disminución de los latifundios y diversificación de cultivos, apoyaban el libre comercio.

Como se ve la última década del siglo XVIII y la primera década del siglo XIX, estuvo marcada por una serie de cambios políticos y económicos a nivel mundial, que lógicamente afectaron a Centroamérica. Los grupos locales de poder de aquel momento, aprovecharon esa coyuntura para defender sus intereses comerciales. Sin embargo la historia no se detuvo ahí, hubo además otras personas y grupos que quisieron alcanzar una independencia con más justicia, con una visión de una Centroamérica fuerte y unida.

Lo que queremos destacar es la importancia que tiene estudiar la historia en su justa medida, sin mitificaciones; eso nos permite ver la coyuntura que vivimos con otros ojos, y leer los acontecimientos presentes desde otra perspectiva. Por ejemplo la coyuntura que vive el pueblo hondureño, que está peleando por una verdadera independencia, desconectado del imperio estadounidense y buscando nuevos horizontes para desarrollarse como nación libre. Y así tenemos otros ejemplos de los pueblos del sur de América. Somos privilegiados porque estamos asistiendo al resquebrajamiento de otro imperio –el estadounidense-, y tenemos la oportunidad de ser partícipes y contribuir a que los cambios se den para el establecimiento de un nuevo orden, más favorable a nuestros pueblos.


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