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Archivo para la Categoría "Editorial"

Lactosuero: El Contaminante que Puede Nutrir El Mundo

Noviembre 28, 2009 Poeta Rojo. Deja un comentario

Por Martin Díaz.

Mariana Moisa.

Oscar López.

Observador Juvenil/Kaos en la Red.

La industria alimentaria es uno de los sectores productivos que mayor impacto tiene sobre el medio ambiente, principalmente por los procesos productivos en donde se generan diferentes tipos de residuos” Verónica C. Díaz Avilés, Biotecnologa. Leer más…

Ejército vuelve a la calle: Realidades y Prejuicios

Noviembre 8, 2009 Poeta Rojo. Deja un comentario

a1Por Nora Méndez.

Observador Juvenil/Kaos en la Red.

Al saber que inició el plan del nuevo gobierno de sacar el ejèrcito a la calle, para controlar la delicuencia y el sicariato, no ha dejado de inquietarme. Confieso que sufro los estragos de una guerra que para mì continùa siendo reciente, viva y fresca, en la cual las fuerzas armadas se convirtieron en verdugo y enemigo de las personas que decìa defender y de mí misma. Leer más…

David Panamá y los Doce…

Octubre 22, 2009 Poeta Rojo. 1 Comentario

Por Martin Diaz.

Observador Juvenil/Kaos en la Red.

david panama


David Panamá, secretario del Foro de Escritores de El Salvador y fundador del partido de ultra derecha Alianza Republicana Nacionalista “ARENA” , ante la situación actual en dicho instituto político asegura que “esto es la muerte del partido” en clara convicción que la posición del COENA y su decisión de bloquear el gobierno presidente Funes en sus propuestas legislativas le esta llevando a la autodestrucción. Leer más…

Jacque Fresco y el Comunismo Tecnológico

Octubre 21, 2009 Poeta Rojo. Deja un comentario

jacque frescoPor Martin Diaz.

Observador Juvenil/Kaos en la Red.

Jacque Fresco es considerado por muchos como el Da Vinci de nuestro tiempo, tanto por su capacidad científica como por su idealismo racionalista; el Dr. Fresco, pionero en la ingeniera de factores humanos, realiza su visita a El Salvador justo en los momentos mas críticos de una profunda convulsión socio-política, que puede desembocar en una verdadera revolución en los próximos años.

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Para jóvenes inconformistas: El asalto a la conciencia

Septiembre 29, 2009 Poeta Rojo. Deja un comentario

Por Patricio Navarro.

Observador Juvenil/Kaos en la Red.

105219_el_asallto_a_la_concienciaNo es esta lectura recomendada para los captados que acuden a recibir la bendición de los papas de Roma o de los otros papas seglares que habitan en parlamentos o sobresalen en las páginas de los medios de comunicación, en las cátedras de las universidades o se someten a cualquier jerarquía de las que se pasan la vida pontificando sobre cultura, economía, filosofía, arte, educación, política, y todo eso que -dicen-constituye los fundamentos  del orden   de la Sociedad con mayúsculas.

La Sociedad con mayúsculas, sin embargo, carece de los pilares que sustentan a una auténtica civilización y se derrumba a ojos vista, día a día. Cada acontecimiento social es a diario    la expresión de su decadencia, y no hay más que ver lo que sucede ante nosotros y en el mundo para comprobar dos importantes hechos: el derrumbe cotidiano de los valores que permiten existir a las civilizaciones y la manipulación diaria de la mente colectiva. Por no hablar de los pilares ecológicos que sustentan las posibilidades de vivir en este Planeta, y que vemos desmoronarse con el cambio climático.

La conciencia está siendo adormecida desde muchos frentes que no por casualidad coinciden en la base de sus planteamientos: la defensa del propio interés en contra del interés común.

No es exagerado decir que existe una programación psicológica, una pedagogía popular-mediática tendente al dominio de la mente, y, a la vez, a inculcar en los espectadores de la sociedad global-espectáculo los esquemas de valores y conductas que deben aprender necesariamente para que el Sistema funcione. Por tanto, estamos hablando de un asalto programado al último reducto que queda por conquistar en este Planeta literalmente tomado por el neoliberalismo neocolonial y militarista: la conciencia.Estamos asistiendo a un asalto programado a la conciencia colectiva para que los pensamientos, las emociones, las sensaciones, y las conductas de cada individuo sean las que deben ser. Políticamente correctas se llaman esas opciones con todo cinismo. Se trata desometerse a los parámetros previamente diseñados por los poderes que dirigen el mundo a diferentes niveles para perpetuar su dominio y seguir manejando egoístamente los recursos de que dispone este Planeta, y la energía física, mental y emocional de sus habitantes. Me refiero explícitamente al poder de las iglesias, de los políticos, financieros, industriales, y sus cortejos de amas de llaves y policías  de    pensamiento  en el terreno cultural, pedagógico, mediático y espiritualmente alienante. Tribus de expertos, capataces, mediadores y villanos de este género se afanan día a día en impedir que sus amos sufran sobresaltos provenientes de los sumisos vasallos, ciudadanos, estudiantes, feligreses, pacientes, (según el papel que cada uno desempeñe en un momento dado).La filosofía general de este enorme engranaje es impedir que la gente se cuestione lo que no debe ser cuestionado, bajo el lema ”de eso no se habla”.

En estas páginas se cuestionan muchas de esas cosas que la mayoría de las personas, por desgracia, dan por contestadas y sentadas a causa de la mucha programación externa con que son condicionadas sus mentes a diario y desde niños, y a su  diversa y generalmente  escasa capacidad de preguntarse y cuestionarse lo fundamental tanta gente.

¿Quién es uno mismo, ese inquietante desconocido que habita en el sótano de la consciencia(el subconsciente) y del que no queremos saber nada, sino constatar de vez en cuando, con un profundo sentimiento de incomodidad, que es precisamente desde ese sótano del subconsciente desde donde se dirige nuestra vida, aflorando en las circunstancias más inesperadas? ¿Por qué quienes creemos ser no es a menudo quienes somos, y por qué la imagen que nos hemos formado de nosotros mismos para podernos soportar o facilitar ser admitidos por quienes nos rodean no es más que una máscara a la que nos aferramos? Una máscara inducida,impuesta, y finalmente consentida como  expresión   de nuestro conformismo.

La mayoría, esa mayoría silenciosa con su “silencio de los corderos”, la forman quienes no se atreven a indagar respuestas; quienes a su mucha comodidad y a su oscuro miedo a enfrentarse a su máscara en  la vida real, unen sus miedos concretos y cotidianos a enfrentarse  con el mundo esterior   por diversas razones. Una de ellas, tal vez la más importante, es que no han encontrado aún las pistas suficientes como para revolucionar su vida abriendo la caja de Pandora que  envuelve y   que cubre la falsa personalidad hecha de costumbres, tradiciones, aprendizajes incluso no deseados  y no contrastados, prejuicios y otras barreras mentales y espirituales.

Todo lo natural necesita su tiempo de maduración, pero si pasado ese tiempo, se deja estar, acaba por pudrirse. Entonces se convierte en un problema. Y esta sociedad se ha convertido en un problema de dimensiones planetarias por no enfrentarse a sus máscaras;   en una enfermedad con múltiples síntomas que se extiende como una mancha sucia por todo el globo terráqueo.

Pero si uno se encuentra en esos momentos en que necesita una revolución de su vida debe empezar por saber que la revolución de la propia vida comienza por la revolución de la conciencia, y no hay otra posible. Para ello se necesitan conocimientos, experiencias y herramientas de trabajo. Y sobre todo método, perseverancia y huída de los fanatismos. Estas afirmaciones tirarán por tierra muchos de los clichés incrustados en la mente por una educación estúpida escolástica, cobarde, mentalmente degenerada   y eclesiástica.

La verdad tiene múltiples rostros: es poliédrica y una, pues en lo uno está contenido el todo, y viceversa. Este enfo que multidisciplinar del mundo puede despertar  la conciencia de esa Realidad-Una en la que vivimos inmersos física, mental y espiritualmente, enfundados en diversos roles o papeles en la maraña de una sociedad perversa como nunca, agresiva mentalmente como nunca , pero creada por nuestra mente y nuestra alma. Por tanto, susceptible de ser cambiada también por nosotros, por nuestra mente y nuestra alma.

Emprender la búsqueda de  una    Realidad Superior desde la conciencia personal y de su relación con la Verdad con mayúsculas es el paso necesario e imprescindible hacia un cambio cualitativo individual, y por tanto, un paso decisivo en el proceso de renovación de la especie humana que conduzca desde la plataforma de lo demasiado humano individualista y egocéntrico, amoral, materialista e indiferente a lo espiritual . Se trata de dar el paso de salir de la sabida tiranía del ego inferior coronado por el intelecto, que reina como monarca casi absoluto, y avanzar  hacia una fase superior de existencia personal donde tengan cabida sensaciones, sentimientos, palabras y actos de naturaleza superior a la ordinaria del llamado hombre común, que es el hombre alienado, disminuido, neutralizado y manejable por cualquier tipo de poder.

Una vez destronado el ego inferior como monarca absoluto se dan las condiciones para el siguiente paso evolutivo de la humanidad: el triunfo de valores de civilización tales como la libertad, la igualdad, la justicia, la fraternidad, la unidad. Todos esos valores, en fin,que tanto se proclaman y tan poco se cumplen precisamente por no haber dado los pasos previos para liberarnos de nuestras personales ataduras educacionales, culturales, egoístas, etc. que comienzan por la revisión de la calidad moral de lo que pensamos, sentimos y hacemos.

Por supuesto, ese trabajo de reconversión interior por el cual  el subconsciente aflora pooco a poco y nos revela a nosotros moismos, da sentido y consistencia a la vida en este mundo y más allá de él, pero ¿cómo acceder a convertirlo en objetivo de vida personal? Algunos dirán que el desengaño es un gran detonador. Los desengañados son candidatos natos a la reconversión interior y a la revolución de la conciencia.

Algunos dirán que muchos defienden con verdad estos valores en tribunas públicas, iglesias, parlamentos, códigos legales, etc Y dirán que este conocimiento es suficiente. Pero no hablan sino de lo demasiado humano, del ego, de la primacía de sí mismos frente a otros como ellos. Hablan de la legalidad, del Derecho, del ego personal que se define frente al ego de otros. Hablan del juego de las máscaras. No hablan del modo de ir construyendo una sociedad de iguales,donde la cooperación sustituya al enfrentamiento, la convergencia a la divergencia, la integración a la desintegración, la justicia a la injusticia. No hablan de un mundo donde las leyes espirituales tengan cabida en las leyes de los hombres; donde los Estados no jueguen a ser Dios ni las iglesias difundan la falsa imagen de un dios a su medida: indiferente, violento, castigador, partidista y amigo de los ricos y poderosos, mostrando así las cualidades del único rey que todos ellos (clérigos, ricos, poderosos) reconocen y adoran y al que rinden pleitesía, cultos y ceremonias: el rey Ego, el contrario a Dios, que es la vida y la libertad suprema.


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Insurrección y Poder en Honduras

Septiembre 29, 2009 Poeta Rojo. 1 Comentario

Por Dagoberto Gutierrez.

Observador Juvenil/Kaos en la Red.

15357_0_kaos91dias9Honduras es el País geopolíticamente más importante para El Salvador y sus acontecer es inf l uyen, casi determinantemente, en nuestro país, esta es una relación  simétrica, pues la influencia tiene casi siempre d oble vía.

En esta lógica, el golpe de estado contra el presidente Zelaya fue y es apoyado por la derecha salvadoreña, tanto la clasista como la partidaria y en todo el escenario de preparación, desarrollo y desenlace de la crisis  a funcionado una intensa vinculación de fuerzas políticas, intereses y poderes entre los dos estados  vecinos.

La crisis en Honduras tiene tres momentos: la génesis de la crisis, el golpe de estado y la llegada del presidente Zelaya a Tegucigalpa. En estos tres espacios históricos hay un hilo conductor determinado por las contradicciones múltiples que cruzan a la sociedad hondureña y estas son en primer lugar el enfrentamiento entre los intereses del pueblo hondureño ( La mayoría de la población y de los súbditos ) y la oligarquía dominante hondureña; luego viene la contradicción entre la oligarquía tradicional que controla el poder político y los sectores burgueses no tradicionales que buscan reglas democráticas burguesas para asegurar el juego a jugarse con esas reglas; viene la contradicción entre la autonomía de las fuerzas armadas hondureñas y la necesidad de democratizar a la democracia oligárquica hondureña; hay que agregar la contradicción entre los intereses estratégicos de los Estados Unidos en Honduras como base militar y los intereses de ese país, de ese estado y de ese gobierno hondureño.

El golpe de estado se desata para impedir la reforma constitucional que ha de cambiar las reglas con que en Honduras se juega el juego de el poder y de la economía; pero los golpistas que es toda la institucionalidad y la oligarquía, no contaron con que el pueblo hondureño es el mas organizado de Centroamérica, ni con el papel de los gobiernos, de izquierdas y derechas, que hay en el continente, que no necesitan de las fuerzas armadas para llevar adelante sus políticas y tampoco requieren el retorno del papel dominante de los estados unidos sobre la región.

El aislamiento internacional y nacional del gobierno de facto tiene en la resistencia heroica del pueblo de Honduras el factor determinante, de modo que el equipo de gobierno de los golpistas no ha podido aplicar ninguna política ni filosofía ni ideología que permita hablar de un nuevo régimen en ese país. Honduras está prácticamente paralizada, el pueblo movilizado en contra de los golpistas y el presidente Zelaya continúa recibiendo el apoyo mundial.

Los golpistas rechazaron la propuesta del presidente Arias de Costa Rica, que restablecía en la presidencia al presidente Zelaya, pero desconocía el programa del pueblo y de Mel, que empieza con la reforma de la constitución, implantaron en Honduras los golpistas, el régimen de silenciar a radios televisoras y diarios que informaran y mientras tanto el gobierno estadounidense aumentaba su presión diplomática hasta llegar a quitarle la visa de entrada a los Estados Unidos al propio presidente Micheletti.

Luego de varios anuncios e intentos de ingresar a Honduras, el presidente Zelaya aparece en Tegucigalpa, y se abre así un tercer momento, en el que se convierte a la capital en el escenario de un previsible desenlace. Ciertamente el proceso hondureño tiene un curso indetenible hacia su radicalización y esto esta signado por el propio peso de los acontecimientos.  Para restarle oxigeno a este proceso y solucionar la crisis que lo alimenta, pensaran los teóricos de los poderes dominantes, que el primer paso es que Mel recupere la presidencia de la republica, porque esto le restara gas, según ellos, a la resistencia hondureña.

La presencia de Zelaya en Tegucigalpa y su alojamiento en la embajada de Brasil altera el juego y establece un nuevo escenario de desenlace, dentro de este cuadro, las insurrecciones en distintos puntos de la capital resultan ser  desbordantes de la capacidad de control de los golpistas, porque siendo Tegucigalpa el punto al que hay que conflui r desde toda Honduras, nadie puede, impedir el acceso a miles de opositores a los golpistas.

En las ultimas horas se ha abierto una negociación movida por la contradicción entre los candidatos presidenciales de los partidos nacional y liberal y Micheletti, porque mientras Micheletti, siga donde esta , nadie reconocerá ningún resultado electoral, y en estas circunstancias resulta ser el presidente Zelaya el único que puede legitimar el proceso electoral de noviembre, ¡vaya tenacidad de la historia¡, resulta entonces que Micheletti debe irse para que cualquiera de los candidatos, ya sea Pepe Lovo o Elvin Santos puedan ser presidentes; pero también resulta ¡ Mira que cosas! Que Mel Zelaya no ha llegado a Tegu solo para hacer presidente a cualquiera de estos dos, sino que tanto Mel como la resistencia hondureña saben que se trata de aprobar una nueva constitución que cambia en Honduras las reglas del juego y el juego que se juega con esas reglas, además de otros aspectos supervinientes que arrastran, como cadenas ruidosas, los golpes de estado fracasados.

Los golpistas pueden asaltar la embajada de Brasil, pueden capturar al presidente Zelaya o hacer otras cosas mas graves, pero nada de esto seria en su beneficio, mas bien hemos llegado al  momento en el que se trata de salir de un remolino sin fin en el que entraron todos aquellos que en Honduras y en cualquier otra parte decidan estrangular a la democracia cuando esta amenacé sus intereses; en otras palabras los sectores que decidieron matar a la democracia para salvar a la democracia, están llegando a los callejones en donde la solución no se dibuja favorable a sus intereses.


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Lucha política por la independencia (II)

Septiembre 28, 2009 Poeta Rojo. Deja un comentario

Por Dagoberto Gutierrez.

Observador Juvenil/Kaos en la Red.

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La sociedad colonial era, como todas las sociedades, un panal de picantes contradicciones  y los factores externos  también gravitaron influyente- mente. Cuando España es invadida por Napoleón Bonaparte y el rey Fernando VII capturado y hecho prisionero por los franceses se estimuló la rebelión en sus colonias de América  porque estas no podían ser controladas de la misma manera y, aunque las elites criollas no pensaran en una total y real independencia de la metrópoli, sino en una nueva relación política que les permitiera usufructuar la riqueza local y expoliar a los pueblos en cada una de las regiones o provincias, lo cierto es que los pueblos mayoritarios sí podían entender la necesidad de independencias de verdad  aunque muy probablemente, sin perder de vista sus contradicciones con las familias criollas dirigentes.

La lucha Independentista careció del heroísmo, y nivel de confrontación de las luchas del sur de América y más bien resulta ser, la guerra posterior a 1821 lo que caracteriza la consecuencia de la independencia.

Al no definirse ningún sector dominante o determinante para la independencia, la capitanía de Guatemala estalla, en cinco pequeñas porciones que constituyeron cinco pequeños y enemistados países dirigidos, cada uno, por cinco feroces grupos oligárquicos. En cada caso o país, la figura política de Centroamérica fue la negación para cada oligarquía del usufructo de cada país y por eso, la lucha contra toda posibilidad de construir Centroamérica se hizo una especie de imperativo nacional y, al derrotar Centroamérica, también se derroto a los intereses mayoritarios y populares en cada país.

Sabido es que en 1821 se buscaba, por la mayoría de los firmantes del acta clandestina de Independencia, la anexión al virreinato de nueva España, y fueron los criollos de San Salvador los que montaron una tenaz resistencia a esta política, quizás por su enemistad prolongada con los criollos guatemaltecos.

Hasta finales de los años 30 y principios de la década de los 40 llego la confrontación por Centroamérica , con el asesinato de Francisco Morazán las oligarquías cierran, aparentemente, este capítulo de la historia, y cada una en cada país inicia su régimen de dominio y explotación de los pueblos, de entrega de los intereses nacionales a sucesivos poderes extranjeros y de confrontación cada vez mayor,  con sus pueblos. La relación con los mercados externos, la falta de ciencia y tecnología, la imposible conversión en países productores y la dependencia de las materias primas como mercancía exterior  caracterizan a nuestros países hasta hoy.

Es en El Salvador donde el sector financiero se convierte en clase dominante, en el siglo actual, luego de desalojar al sector cafetalero de las riendas del estado, es aquí también, donde estalla una guerra de 20 años y es esta la sociedad con los mayores niveles de contradicciones políticas y el mayor estrés de la economía y el medioambiente en toda la región.

Es notable el hecho de que la ley no es, desde los tiempos del derecho indiano, el factor determinante de la vida social aunque es parte de la lucha política e instrumento de los poderes económicos, desde siempre el aparato de estado a estado al servicio de la economía mas poderosa desde que los gobiernos coloniales estaban al servicio de la metrópoli española y luego de las oligarquías criollas.

En realidad ,la independencia no pareció expresar en su momento un sueño popular  suficientemente peleado y ganado, más bien pareció tratarse de una maduración lenta de factores externos  adecuados y factores internos desequilibrantes. Resulta dudoso pensar que de esa independencia naciera patria alguna y mucho menos naciones, mas bien se trataría de procesos largamente larvados, que siempre presentaron a oligarquías antipatriotas o no patriotas dispuestas a comerciar todo, incluyendo al mismo país, para obtener ganancias.

La influencia europea en nuestro pensamiento y política a resultado ser la carga mas pesada y la cadena mas difícil de romper y a tantos años de la colonia sigue siendo viable pensar, en una especie de nuevos coloniajes espirituales, intelectuales y económicos; ahora se trata de la línea de influencia estadounidense y de la europea y ambas terminan reduciendo la posibilidad de construir identidades caracterizantes del ser histórico de nuestros pueblos, por eso mismo las clases dominantes y la sociedad misma no propician la reflexión sobre el pasado y tampoco sobre el presente, porque una ceguera y una sordera histórica resulta ser lo mas conveniente para impedir toda cohesión identitaria en nuestras sociedades.

Lo anterior explica que los acontecimientos de 1821 no sean sometidos, hasta ahora, a reflexiones y criterios críticos, económicos y políticos que sitúen a los protagonistas como hombres y mujeres de su tiempo, con sus propios intereses y contradicciones, y, tal como debe ser, con aciertos y errores vistos desde nuestros ojos históricos. Sabemos que la independencia tiene amoríos con la interdependencia y que actualmente la crisis capitalista planetaria, y desde mucho antes, presiona a los países a construir relaciones mas intensas, fluidas y variadas con su mundo circundante pero también, resulta ser la hora de fortalecer las relaciones entre los pueblos centroamericanos para derrotar, algún día, a las feroces oligarquías que cercenan la posibilidad de Centroamérica.


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Si la derecha ataca al Foro de Intelectuales de El Salvador es porque le tienen miedo

Septiembre 25, 2009 Poeta Rojo. Deja un comentario

Por Pierre Andrè Blondy.

Observador Juvenil/Kaos en la Red.

forointelectualesLos intelectuales al encontrarse desorganizados, cada quien halando por su lado, imbuidos en sus proyectos culturales, técnicos o científicos, a nadie le importa, porque los libre pensadores aislados e incomunicados no representan peligro.

Tampoco constituyen competencia para los “intelectuales” del sistema, que aparecen en los principales medios de comunicación, haciéndoles entrevistas o reportajes sobre sus esculturas, poesías, pinturas, ensayos, etc., de igual forma, para aquellos “intelectuales” que andan en la rebusca de la  nombradía, a través de aparecer a como de lugar en alguna foto de algún medio escrito o virtual, tratando de que los entrevisten a toda costa, para dar a conocer su “sapienza”.

Nos encontramos con:

El “intelectual” mediático, comúnmente conocido como “analista”, esta persona opina de todo, porque la todología es su especialidad, y la expresa con poses doctorales, él no duda, de que lo que está diciendo es la quinta esencia, es decir, conoce de todo, pero no domina absolutamente nada.

El “intelectual” protagónico, es el que está presto a aparecer como entrevistado o articulista, él se cree el orientador de las masas, es el que da línea en mensaje descodificado, que no es otra cosa que retórica tautológica, es el supuesto descubridor de los principios, de la composición material y de los fines últimos, habla demasiado y no dice nada.

El “intelectual” cientificista, este es el que según él aborda cualquier temática desde el punto de vista científico, se cree incuestionable, està convencido que es erudito porque puede mencionar los cinco libros que ha leído, no puede hablar o escribir sin mencionar a Gramsci, Feuerbach, Mariátegui, Marx y otro. Este sujeto se cree de izquierda sesuda y considera que los análisis estructurales pertenecen al pasado, porque hoy con el postmodernismo las categorías de análisis como por ejemplo la lucha de clases y el imperialismo, están pasadas de moda, son los iluminados que no alumbran.

El “intelectual” mercenario, es aquel que se vende como una trabajadora del sexo, ataca y contra ataca, pero guarda la apariencia de no ser escritor a sueldo, expone falacias a diestra y siniestra, las explica de forma novelesca rimando con el absurdo algunas veces y otras con la ciencia ficción, para él lo importante es desprestigiar ya sea a una persona o a una institución, es decir, son “moralistas” impúdicos.

El Foro de Intelectuales de El Salvador ha tenido la suerte que ha sido atacado por los “intelectuales” mediáticos, protagónicos, cientificistas y mercenarios, las diatribas que han vociferados desde diferente trincheras se traducen en salutaciones, lo peor que les podría haber pasado a los miembros del Foro es que estos “intelectuales” los hubieran felicitado.

El Foro de Intelectuales de El Salvador, no solo insultos ha recibido, también les han enviado a su dirección electrónica virus informáticos destructivos, lo último que hicieron fue “hackearles”, sustraído y borrado los datos que se encontraban en su dirección electrónica. No obstante, han superado todos los ataques y están prestos a recibir los que sean, vengan de donde vengan, es decir, de dónde, sino de la derecha.

Si la derecha ataca al Foro es porque le tienen miedo.


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Máscaras, esquizofrenia y parálisis en el FMLN

Septiembre 18, 2009 Poeta Rojo. Deja un comentario

fmln

Por Ventura Giménez.

Observador Juvenil/Kaos en la Red.

Por lo que cuentan las crónicas más antiguas, el uso de máscaras se remonta a los primeros albores de la humanidad. Melanesios, mayas, egipcios, griegos… Culturas tan diversas elevaron su uso a categorías ceremoniales, religiosas y hasta lúdicas, y –como ya advirtió el poeta Neruda- hicieron de ello un arte. De sus distintos usos, no obstante, se desprenden dos funciones comunes a todas las culturas y todos los periodos. Por un lado, representar. Por otro lado, ocultar. Es decir, la máscara es ese objeto humano -ese primer fetiche- que inaugura, en la historia, la diferenciación entre lo aparente y lo real; entre lo que es y lo que parece ser. Entonces, ¿qué oculta una máscara? ¿Quién hay detrás de ella? Primero fue el chamán. Poco después, el actor. Luego, se sumaron luchadores, penitentes, forajidos. Hoy, en El Salvador, su forma ha mutado, y se ha extendido a la política. Ya no cubre ningún rostro con madera o piel. Ahora son máscaras de carne y hueso, máscaras discursivas. O siglas, o banderas. Ahora se despliegan en otro teatro. Eso sí, las máscaras contemporáneas conservan intactas sus funciones primigenias: representan y –sobre todo- ocultan.

Las derechas de este país aprendieron rápido las virtudes de su uso. Tras protagonizar un siglo XX cargado de genocidios y masacres, no dudaron en hacerse con una bella máscara democrática. Ya no era necesario comandar escuadrones de la muerte. ¿Para qué? Ahora podían seguir aferrados a sus privilegios de clase ocultándose tras un Estado de Derecho avalado internacionalmente. Bien es cierto –se me reprochará- que tuvieron que sentarse y firmar unos acuerdos de paz. Pero bastó con escamotear gran parte de los compromisos firmados para continuar con el saqueo. En verdad, ése fue el primer cosmético que adornó su careta. Luego vendrían muchos más. A tal punto llegaron, que hoy reaparece en la escena el corifeo mayor de esa derecha, Alfredo Cristiani, desempolvando sus viejos eslóganes: Presidente de la Paz, faro y guía de la libertad, garante de la gobernabilidad democrática. Al fin y al cabo, ¿qué otra cosa es, si no, la “oposición constructiva” que ha prometido? ¿Acaso va a devolver lo que se llevó? ¿Acaso va a entregar sus latifundios al pueblo? Que nadie se escandalice; es sólo una máscara.

En los últimos años, sin embargo, ocurrió un hecho insólito. Hubo una fractura real dentro de la oligarquía nacional. Los príncipes comenzaron a airear sus diferencias, y surgieron facciones. Los ganadores auparon a uno de los suyos, Tony Saca, y bien se mantuvieron impunes tras su oronda sombra. En contraposición, los perdedores tuvieron que renunciar a su parte del botín. Al menos, momentáneamente.

Coincidiendo con aquel periodo, el periodista Mauricio Funes iba ganando enteros como comunicador independiente, “moderado” e insobornable en sus críticas al Gobierno. En 2005, además, fue expulsado de una cadena televisiva controlada por capitales extranjeros, añadiendo así el carácter de víctima del sistema a una imagen ya de por sí inmaculada. Tras este episodio, el producto Funes estaba ya listo para saltar a la arena política. Faltaba sólo una plataforma que lo catapultara.

Poco después, fallecía Schafik Handal. El viejo y entrañable Comandante Simón desapareció de forma inesperada, dejando cierta sensación de orfandad en muchas de las personas que habían combatido bajo las siglas del FMLN. Tras unos meses de desconcierto, el partido atisbó una salida, y decidió lanzarse de lleno a bailar el baile de máscaras. ¿Por qué no? Al fin y al cabo, esa estrategia había proporcionado grandes réditos al enemigo. Sabedores de que su techo electoral les impedía alcanzar, por sí solos, la Presidencia de la República, los dirigentes farabundistas optaron por buscar aquel capital simbólico, aquella imagen, que les permitiera trascender este techo. Y la encontraron. Veintiún meses después de la muerte de Schafik, Mauricio Funes era proclamado, oficialmente, el candidato a la Presidencia por el FMLN. Y resulta que la estrategia funcionó. Pese a que la derecha volvió a basar toda su campaña electoral en agitar el miedo contra el comunismo, no logró asustar a todas esas masas “despartidizadas” que le habían proporcionado las mayorías de antaño. Funes ganó, y el partido de gobierno cayó tras veinte años en el poder. Al fin, el cambio estaba en marcha. O eso parecía.

Algo no terminaba de cuadrar en todo esto. Para empezar, la izquierda entraba a jugar en cancha ajena. A fin de cuentas, este baile era más propio de la derecha. De hecho, ya antes de las elecciones, habían aparecido esos príncipes derrotados en la pugna desatada en las filas de la oligarquía hacía años. Los Salume, Cáceres, Mungía Payés… Estos “amigos”, educados en los mejores salones de baile de la política y la economía, habían entendido rápidamente la jugada y, previendo las posibilidades de triunfo del candidato Funes, se habían apresurado a adular su figura. Aparecía, así, un primer problema: dos rostros para una sola máscara. Al principio, esto no pareció inquietar mucho a nadie. Es más, tanta ambigüedad resultó favorable a la estrategia electoral. Bajo el lema “cambio seguro”, Mauricio aparecía, indistintamente, enfatizando uno u otro término. A los unos se les daba el nombre (cambio), mientras que a los otros se les concedía el adjetivo (seguro). En realidad, para aquellos que quisieron entender, el mensaje se traducía por algo así como “vamos a transformar las cosas. Pero, ¡ey, tranquilos! Tampoco tanto”. Contentos unos y otros, juntos acudieron a votar un día de marzo.

Llegó entonces la hora de gobernar. Y la primera señal apuntó al gabinete económico. Conspicuos tecnócratas tomaron las riendas de las finanzas públicas, y poco tardaron en acudir a esos mismos organismos internacionales que habían apadrinado la larga noche neoliberal. La oligarquía podía ahora respirar tranquila. No se iba a hacer nada sin el permiso de la ortodoxia más conservadora. Nada de poner en duda la dolarización, o el TLC, o las privatizaciones de bienes públicos. Nada de intervenir –siquiera moderadamente- en los mercados. En definitiva, nada de cambios. Luego llegó el golpe militar en el vecino país de Honduras. Tras unas semanas de desconcierto, de dimes y diretes, de condenar sin actuar, el nuevo gobierno salvadoreño optó por apuntarse al llamado Plan Arias. Ese plan que concedía el mismo grado de interlocución a los usurpadores y a los legítimos representantes de la soberanía hondureña. El mismo que avalaba la ruptura del orden constitucional, al reconocer que el mando de las fuerzas armadas ya no correspondía al presidente derrocado. Sólo la torpeza prepotente de los golpistas les impidió aplaudir ese plan, y con ello, se evitó el bochorno aún mayor que hubiera supuesto su implementación para la comunidad internacional, y para el Gobierno Funes en particular. Posteriormente, reapareció en la agenda política el controvertido asunto de la presa de El Chaparral. La lucha contra esta construcción faraónica (y las que están aún por venir) se había convertido en una de las banderas de lucha de los movimientos sociales y, con ellos, del propio FMLN. Símbolo del despotismo arenero, estandarte del desprecio a los moradores de los territorios afectados y al medio ambiente, éste era el ejemplo perfecto de todas esas prácticas a las que había que poner un contundente freno. El Gobierno, sin embargo, volvió a decepcionar. Pero esta vez, con un agravante: rompió, expresamente, una de las promesas electorales. Avergonzados hasta de sí mismos, los nuevos gobernantes apelaron al posibilismo más pueril para justificar lo injustificable, y se embarcaron en una estrategia de distracción, prometiendo diálogo. Eso sí, antes de sentarse a dialogar, lo dejaron todo bien claro: “la presa se va a construir”. Qué prometedora manera de comenzar un diálogo.

Mientras el nuevo Gobierno tomaba estos derroteros, muchos se preguntaban por el partido que ganó las elecciones. O, mejor dicho, por sus dirigentes. ¿No iban a ser ellos los garantes de un verdadero cambio progresista? Al fin y al cabo, ¿no era Funes su máscara? A tan sólo cien días de la toma de posesión, parece que la máscara cobró vida propia, o que –más bien- ahora sólo sirve a esos príncipes que pujaron por su uso. Es más, se podría decir que, enredado en el maldito juego de lo que es y de lo que parece ser, el FMLN ha terminado por aparecer como el cazador cazado, como el patético bufón de una pantomima. Ahora es el Frente la máscara de Funes. La máscara de la máscara… que cubre los rostro de siempre. De otro modo, no se explican las contradicciones –cuando no el clamoroso silencio- de sus ideólogos. Éstos ya no saben si participan en un gobierno de unidad nacional, o de un gobierno de izquierdas. Ya no saben si mandan, o son mandados. Desconocen, en fin, para qué –o para quién- hacen lo que hacen, o dejan de hacer. Porque pareciera que se mueven por pura inercia de poder, que no existen órganos de dirección que propongan planes, ni estrategias. Ni salidas. Ni argumentos. Nada. En definitiva, pareciera que ya no saben quiénes son, o que lo saben, pero no lo quieren reconocer. Es decir, que sufren de una galopante esquizofrenia, y que –a resultas de ello- están políticamente paralizados. Ante este panorama, muchos de los dirigentes buscan desesperadamente una coartada que les aleje del manicomio. Algunos han llegado a manifestar, en círculos privados, que “esto es sólo un gobierno de transición. Luego vendrá el socialismo”. Como si no fueran conscientes de que nadie, en la historia, ha salido jamás indemne tras plegarse a la realpolitik. Una vez que pisas los terrenos de la complacencia, pasas tú mismo a ser un cómplice; no hay vuelta atrás. Has pasado a ser vehículo de la reacción; no hay forma de llamar a la revolución. Ya nadie te cree. Ni siquiera tú mismo.


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Lucha Politica por la Independencia ( I )

Septiembre 11, 2009 Poeta Rojo. Deja un comentario

Por Dagoberto Gutierrez.

Observador Juvenil/Kaos en la Red.

banderacaraEspaña era un reino católico trazado que jefeado por Isabel y Alfonso, reyes de Castilla y Aragón respectivamente, culminó en 1492, la larga guerra de liberación del dominio Árabe. Durante mas de 700 años, los árabes o moros como eran llamados, dominaron la península Ibérica, estableciéndose sobre todo en la parte sur de ella. Lo que se llama hoy Andalucía, contenía las áreas de mayor control y eran, áreas de tolerancia religiosa y cultural,  de desarrollo científico, arquitectónico, científico y literario. Todo esto fue sepultado grotescamente cuando los llamados por el vaticano “reyes católicos”, tomaron la  gran ciudad  de Granada  de manos de Boabdil, culminando, militarmente, la reconquista de la península.

Ese mismo año estos personajes ejecutan la empresa mercantil más audaz al impulsar el viaje de Cristóbal Colon hacia la India. Esta era el reino de las especies y las mercancías y el mercado hacia el cual acudían los imperios de la época. Cuando supieron que Colon no llegó, finalmente, a la India, estos mercaderes llamaron a las tierras que invadieron y en las que ejercieron todo pillaje y todo genocidio, India Occidental como una maniobra legal para menguar el ridículo ante la empresa Portuguesa de Vasco de Gama que si llegó, de verdad a la India de verdad.

En lo que hoy es Centro America, se estableció la capitanía general de Guatemala, intendencias como San Salvador, mientras en otras áreas mas importantes se establecieron virreinatos, pues bien en lo que se llamó San Salvador, en referencia a Cuscatán (el nombre originario), aparecieron familias criollas, españoles nacidos aquí, con suficiente poder económico y propiedades agrícolas, como para competir  con las poderosas familias de otros criollos que desde la ciudad de Guatemala controlaban la actividad comercial con la metrópoli, através de su vinculo con la casa de contratación de Sevilla, en España.

Aquí aparece, una línea de contradicciones que influirá y promoverá, en su momento, la lucha independentista.

Al interior de la sociedad colonial, se movían, igualmente, otras contradicciones como las que actuaban entre los ladinos (Mestizos) y los Indígenas, dueños originarios de estas tierras; entre estos dos sectores y los criollos propietarios; entre el pueblo, indígenas y ladinos, y las autoridades impuestas por los criollos como los alcaldes y, desde luego, la contradicción entre todos estos sectores y un mítico rey que desde un reino lejano y mas allá del mar se consideraba, en nombre de la espada y de la cruz, dueño de todo, que imponía leyes, que se llamaban leyes de indias, cobraban impuestos y controlaban el comercio.

La Iglesia Católica, que fue aliada del pillaje y la sangre derramada en la invasión y en el control del territorio, ejerció en esta sociedad una fuerte influencia ideológica, intelectual, económica y política; era propietaria de tierras y también de las conciencias del pueblo convertido, forzosamente, al catolicismo. Se trataba de una elite intelectual, que, tal como ocurre y ocurrirá siempre en circunstancias históricas, tensas, se incorporó a la conspiración contra los poderes que chocaban con los intereses de las elites criollas locales, a las que pertenecían los sacerdotes conspiradores.

El pueblo aspiraba a librarse del control de ese poder que casi fantasmalmente regia sus vidas desde lejos y desde cerca y esto quiere decir, que el pueblo confrontaba con el poder de los reyes católicos en España y con el poder de los criollos cercanos; pero sin embargo y pese a ser la fuerza social política movilizadora y sensible de la conspiración independentista, no era su cabeza dirigencial, porque esta estaba en manos de la élite criolla local, de los sacerdotes, terratenientes y propietarios.

En estas circunstancias históricas, y, como suele ocurrir, los intereses diversos que movían a los diferentes sectores, podían converger, y de hecho lo hicieron, en la dirección más importante de la coyuntura: el rompimiento de los lazos políticos de dependencia con la metrópoli española.

Aquí encontramos una especie de alianza política en donde diferentes sectores, siendo enemigos de clase, como explotadores y explotados, frente a un enemigo común: el imperio español, tenían razones para coordinar sus acciones y perseverar en un esfuerzo político, pese a los reveses de 1811 y 1814.

La capitanía de Guatemala no era la joya de la corona del imperio español, como lo era cuba o el virreinato de nueva España, por eso la independencia se alcanzó sin guerra.


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