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Ni Amigos, Ni Enemigos


Por  Dagoberto Gutiérrez.

Observador Juvenil/Kaos en la Red.

discodira¿y como te fue ayer?, ¿hiciste todo lo que tenias pendiente?

  • Si, hice todo lo que debía hacer y lo que tenia que hacer incluyendo el emparejarme con el fulano del que te había hablado y cuyo nombre vos conoce.

  • Ajá y como es eso, porque es cierto que ya me habías dicho de un fulano que hacía que te estallara toda tu humanidad, que te caía bien, que tiene sentido del humor, que es gracioso y que te encanta por sencillo. Es ese del que me estas hablando?

  • El mismo y solo se te olvidó el nombre, porque se llama Antonio y ciertamente me despierta sin que esté dormida pero nunca me duerme cuando estoy despierta.

  • Muy bien y entonces, aquí terminamos nosotros porque yo no creí nunca que fuera en serio y entonces vos ya no podes ser mi mujer ni yo tu marido, ni siquiera tu novio.

  • Ahhhh no, eso no, porque en ningún caso, oilo bien, en ningún caso, yo voy a renunciar a vos porque yo te quiero a vos y no a Antonio y si estas hablando de terminar conmigo mejor pégame un balazo, porque yo no puedo vivir sin  vos.

  • Pero esto es increíble Felicia, como vas a creer vos mujer que yo voy a convivir en una situación como esta o que vos vas a vivir en una realidad con esto.

  • No hay ningún problema, porque la clave de la vida consiste en saber a donde esta el amor y no a donde están los cuerpos, aunque eso de los cuerpos resulta importante, por que el cuerpo de Antonio me resulta más que interesante y si querés te lo describo.

  • No es necesario, ni deseable, ni oportuno, porque lo que yo te digo, o intento decirte, es mas bien en beneficio tuyo que mío, porque yo quiero evitarte a vos una especie de infierno moral, porque que clase de persona sos y que clase de persona es aquella que le hace a su marido semejante propuesta y que clase de marido es aquel que acepta tamaño trato, y además hay que saber que dice Antonio Felicia y esto solo por curiosidad, porque mi decisión ya está tomada; con dolor pero sin odio, sin amargura pero con frustración, en verdad me siento como una mariposa que ha perdido sus alas o como un albatros que de repente no sabe volar y pierde su nido, imaginate.

  • Con Antonio no hay problema porque él no sabe ni se imagina que vos existís y así es mejor porque como a él no lo quiero y solamente lo necesito no le abro mi corazón, porque además no es eso lo que a él le interesa de mi; en cambio a vos yo te quiero y te necesito y por eso te despliego las alas turbias de la verdad para que vos decidas, aunque nunca aceptaré que prescindas de mi, porque yo nunca renunciaré a vos.

  • No hay ninguna posibilidad y en esta situación no hay nada que sea posible porque yo no voy a traicionar a tu Antonio ni a vos, ni a mi mismo, a partir de esto vos no vales mucho para mí y, entiendo que yo no valgo mucho para vos y, Antonio…, Felicia, ese siempre valdrá menos que yo, y yo no voy a contribuir a ese menosprecio tuyo por esta persona. Es mejor que aprendas a quererlo y a olvidarte de mi, porque yo aprenderé a olvidarte y a sacarte de mi memoria aunque ya nunca pueda sacarte de mi vida, pero haré todo para sacarte de mi corazón eso si es posible, y también necesario.

  • Es que  a Antonio no lo quiero, entendelo bien, solo lo necesito. ¿Que no sabes que es necesidad, has oído hablar de la dopamina y de la feromona?.

  • Yo no se lo que es eso, lo único que se, es que nadie te va aceptar, por lo menos hasta donde yo se, que duermas con uno y platiques con otro y le digas a este, con el que platicas, que lo querés; porque el amor, así como yo entiendo es un palpitar o un aleteo que se siente en el estomago y hace que el otro y la otra sean una necesidad, aunque uno no lo entienda, porque si vos no me necesitas a mí, pues no hay nada que hacer y entonces dedícate totalmente, en cuerpo y también en alma, a perseguir la huella de Antonio.
  • No acepto eso, porque yo si te necesito a vos, vos sos para mí como el aire que respiro o la humedad del rocío o la danza de las hojas al caer y quizás ¿podremos ser amigos?

  • Ni amigos ni enemigos.


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Esta obra está bajo una licencia de Creative Commons.

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