Inicio > Nacionales, Opinion > Polarización, corrupción y tragedia

Polarización, corrupción y tragedia


imagen.aspxPor Nora Méndez.

Observador Juvenil/Kaos en la Red.

En El Salvador siempre que llueve a cántaros, la zona sur de la ciudad y los municipios más pobres sufren. Cada gota que sentimos caer sobre nuestros techos y cabezas, es un azote en las espaldas de millones que resisten pase lo que pase: miseria, promesas incumplidas, migración, prostitución obligatoria, violencia, terremotos, tormentas, cambios climáticos que en los despachos políticos todavía se discuten; cosas que parecieran no existir para muchos y a otros ya les peinan canas en varias generaciones.

Mi país polarizado en donde mientras unos se mojan otros viven secos todo el tiempo, en donde mientras unos mueren de hambre otros comen lo que quieren o dejan de comer cuando quieren y en virtud de una flaca belleza. Unos cantan a Dios y otros lo niegan se burlan de quienes por fe han salido soterrados de montañas, mientras unos se matan más que trabajan, otros viven la angustia de aumentar su ganancia a costa de los miserables que tanto protestan, mientras unos toman alas de necesidad y vuelan cuesta arriba a un nublado Norte, otros cuentan intereses de la hipoteca país que nos heredan. Unos quieren ser famosos, otros quieren vivir, sólo vivir.

Me lo dijo Adela, La Oruga, antes de hacerse mariposa: El dinero es la llave que abre las puertas del cielo, el dinero es la llave que abre las puertas del infierno; todo depende del tamaño de la puerta y de quién quiere pasar, recuerda Alicia, que un lado te hará crecer y el otro más pequeña.

Los terremotos tiraron viejas casas de adobe, acrobat vives; sacaron a la calle una miseria oculta por más de 100 años de soledad; trastes, cucarachas,niños dioses, carteras, asadones, viejas ancianas historias: el patrón se robó mis propiedades, mató y humilló a mis antepasados, el gran señor que ahora viaja y se hospeda en hoteles traía una mano atrás y otra adelante. Las tormentas hacen lo suyo, ponen a flotar cadáveres flacos, a veces panzones, manos callosas, cadáveres de quienes viven acurrucados en las quebradas, mientras otros viven escalando en mansiones las montañas y volcanes en su afán de huir de la tierra que ya no les sirve y sus fantasmas. La tierra no es de nadie, la tierra no tiene precio, la tierra estaba aquí, millones de años antes.

Málaga, Apulo, Verapaz, Bajo Lempa, Melara, La Leona, San Martín, Cara Sucia, San José Guayabal, Ilopango, Ayutuxtepeque, San Marcos, sube y baja río Lempa, todo chuco el Acelhuate, sitios muertos ya de tantas barbaridades, ríos desaparecidos como los desaparecidos de las lluvias de anoche. Pequeños ríos y cantones que lejos cantan en la noche, los cantos de los pobres que viven a golpe de espanto y ríen como la Sihuanaba.

Los alcaldes ponen publicidad en las inundaciones. Los alcaldes se esconden bajo la mesa. Los alcaldes y demás autoridades usan chumpas y chalecos aunque están secos frente a la cámara, aunque no están donde llueve ni viven en las quebradas. Funcionarios calientitos hablan por los muertos fríos y los damnificados empapados. Bóvedas y caricaturas que ganaron tristes votos, se destiñen en las aguas que corren hacia el pobre sur nuevamente golpeado. Quijadas de asno y rebuznos se escuchan en la casa amarilla de la calle Juan Pablo, manotazos se acumulan en la cuenta de seres que todavía sienten miedo pero ya rebalsan. La ciudad es tuya, la ciudad es nuestra, la ciudad es de todos, la ciudad es una mierda a medida e imagen de sus estúpidos funcionarios.

Pepe grillo canta así en un muro derrumbado desde anoche: Cada vez que digas una mentira, Pinocho, te crecerán los ríos y no habrá ballena donde puedas esconderte. Si insistes en dejar la escuela por la tierra de Bovelandia, te crecerán las orejas y te saldrá en el poto una enorme cola.

Con los pobres van rocas y árboles, pedazos de láminas, barro negro. La tierra que nunca tuvieron ahora los cubre de cuerpo entero.Kilómetros de muerte, kilómetros de tierra aguada y compacta. Otra vez Las Colinas, otra vez Las Colinas, grita la memoria que no olvida. La naturaleza recuerda al hombre sus errores. Ingenieros y Arquitectos son los grandes asesinos que dan y reciben dinero de funcionarios desalmados, los abogados son los buitres que alimentan a ambos bandos. Cierren esas Universidades, pasen el sensor de conciencias a los servidores públicos y a los empresarios. Mercenarios de nuestras necesidades! El taxi de una nueva generación activa de nuevo el cronómetro y van ya más de 100 muertos y siete mil quinientos damnificados. No es el paso de Ida, es el paso de los miserables que cargaron con el dinero de un país que se cae a pedazos. El partido ARENA debería comparecer ante un tribunal y la oposición de estos 20 años, dar cuenta de qué hicieron para evitar este desastre.

Es la naturaleza de nuestra sociedad la que golpea. La polarización, la corrupción y la tragedia, son nuestra naturaleza de ida y vuelta. Cuántas idas más podremos soportar, cuántas vueltas hay que dar para que pase algo y todo se resuelva?

El minotauro: Cuando entras a un laberinto lo primero en olvidarte es cómo salir. Salir es adentrarte más, perderte un poco más, y también la probabilidad de estar más cerca de salir. El laberinto es la antesala de la locura o la felicidad.

Creative Commons License

Esta obra está bajo una licencia de Creative Commons.

  1. Aún no hay comentarios.
  1. No trackbacks yet.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: