Inicio > Articulo Especial, Colaboradores, Nacionales, Opinion > La Grandeza de los Pequeños

La Grandeza de los Pequeños


Por Saúl Díaz Ortiz.(*)

Observador Juvenil/Kaos en la Red.

La cuantificación  más reciente  muestra que existen 512,877 microempresas a nivel nacional (empresas con hasta 10 empleados y menos de US$100,000 de ventas anuales). En esa investigación titulada “Características del sector microempresarial salvadoreño, la cual es de 1999, también se puede observar la estructura de los distintos subgrupos de la microempresa.

De esta manera, se podía observar que el 91% se categorizaban como microempresas de subsistencia (de las cuales más de 250,000 empresas obtenían ganancias mensuales inferiores al salario mínimo), 6% microempresas de acumulación simple y el restante 3% se clasificaba como microempresa de acumulación ampliada. Lo anterior indica que dentro del gran grupo de la microempresa, son las más pequeñas (en cuanto a niveles de ganancia y ventas), las que tienen mayor presencia.

Cruzando esta cuantificación con la estructura que nos otorga el VII Censo económico  2005 (con cifras de 2004), podemos afirmar que esas más de 500,000 empresas representan el 95.9% del parque empresarial, albergan al 43% del total de ocupados a nivel nacional y generan más del 22% del Producto Interno Bruto (PIB) de nuestro país.

Sumando estas cifras a los que generan las pequeñas empresas (hasta 50 empleados y hasta US$1,000,000 en ventas anuales), se obtiene que las Micro y Pequeñas Empresas (MYPEs) constituyen el 99.2% del total de empresas, dan empleo al 58.5% del total de ocupados y son la fuente del 45.4% del PIB.

Todos estos datos ya podrían dar la pauta de la importancia económica que poseen las MYPEs en El Salvador, sin embargo existen otras características importantes que confirman que estos emprendimientos son un pilar para el desarrollo nacional.

Ejemplos de esto son que las microempresas en general destinan prácticamente la totalidad de su producción al mercado local, además más del 90% de los insumos que estas empresas utilizan los provienen de fuentes nacionales.

Todo esto quiere decir que en cuanto a fuente de empleos, generación de riqueza, abastecimiento del mercado nacional y dinamización de la economía interna; las MYPEs son la forma de actividad productiva más importante de todas.

A pesar de esto, existen enormes brechas entre las MYPEs y la mediana y gran empresa, ya que aunque estas últimas apenas representan el 0.8% del parque empresarial y tienen al 41% de los ocupados, se llevan a sus cuentas el 55% de las ventas.

Aunados, la vital importancia para la economía nacional y las desigualdades entre MYPE y gran empresa, son factores que justifican la canalización de esfuerzos y recursos hacia la promoción del sector MYPE en el país. En la actualidad existe una diversidad de instituciones privadas que colaboran con este importante sector.

A nivel público, la institución que lidera el fomento a las MYPEs es la Comisión Nacional de la Micro y Pequeña Empresa (CONAMYPE), la cual a juicio personal, no ha tenido el suficiente protagonismo en los últimos años. Sin embargo, recientemente se ha publicado que la nueva administración de la CONAMYPE busca reformular el rol de esta institución y además obtener mayores recursos económicos para ejecutar un nuevo programa de fortalecimiento al sector.

Este nuevo programa de CONAMYPE consiste en cuatro componentes: a) emprendedores, que busca mapear emprendedores e ideas para poder promover su desarrollo; b) producto por pueblo, el cual tiene por objetivo desarrollar la capacidad creativa a nivel local; c) tejido productivo, fomenta la inclusión a cadenas de valor de manera que las MYPEs contribuyan cada vez más al desarrollo local y nacional; y d) formalización, que busca adecuar el marco legal para que sea incluyente.

Los cuatro pilares del programa están muy bien definidos y responden a las necesidades de las MYPEs y los recursos que se esperan tener para ejecutarlo, ascienden a US$4 millones anuales (que representa un aumento del 100% de los recursos actuales).  Sin embargo, creo que los recursos aún no son suficientes tomando en cuenta el tamaño e importancia del sector.

En el futuro, la institución pública de fomento a las MYPEs debería de tomar la figura de un Ministerio, con infraestructura y recursos mucho mayores a los que se planifican actualmente. En este sentido, la grandeza de las micro y pequeñas empresas exige una respuesta proporcional en cuanto a representación y recursos económicos por parte del Gobierno.

(*) Sául Díaz Ortiz, Economista Colaborador del Observador Juvenil.

Más Articulos de Sául Díaz Ortiz

Creative Commons License
Esta obra está bajo una licencia de Creative Commons.

  1. Aún no hay comentarios.
  1. No trackbacks yet.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: