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The Girlfriend Experience de Steven Soderbergh. Trabajo sexual, crisis capitalista y una actriz porno


Por Pablo Iglesias Turrión.

Observador Juvenil/Kaos en la Red.

La película nos introduce en la vida cotidiana de Chelsea, una prostituta de lujo que vive y trabaja en Nueva York en Octubre de 2008, en un contexto marcado por la crisis financiera y la incertidumbre política que afectan incluso a los sectores acomodados. El filme cuenta con un elemento morboso: la actriz que encarna a Chelsea es Sasha Grey, actriz procedente del cine porno.

Quizá pueda ser algo decepcionante para los fans de Grey (“es Dios” comentaba una amiga en mi muro de face book) que no encontrarán en la película ninguna escena de sexo explícito que justifique la contratación de una actriz porno, como sí ocurría en la brillante Baise-Moi (Fóllame) de Virgine Despentes o en Romance X de Catherine Breillat. Sin embargo Soderbergh no solo juega con el tirón de la presencia de la atractiva Grey (admiradora, por cierto, de Jean-Luc Godard) sino que introduce en la relación del espectador con la película un tipo de intertextualidad fílmica que nos hace saber que la mujer que interpreta a una profesional del sexo es efectivamente una profesional del sexo a la que cualquiera puede ver haciendo su trabajo tecleando su nombre el google. No es ni mucho menos un hecho carente de importancia a la hora de plantear un debate sobre el trabajo sexual que pretenda separar ficción y realidad.

Aunque el ritmo y la organización de la trama resultan algo tediosos y, en ocasiones, confusos y a pesar del uso de ciertos tipos de plano y de encuadre un tanto pretenciosos como posteaba un amigo, la película tiene una virtud incuestionable, a saber, normaliza una actividad laboral que cuando se ejerce en condiciones equivalentes a otros trabajos, no presenta los caracteres de explotación y humillación de la dignidad humana casi siempre presentes en los debates sobre la prostitución.

Chelsea (Grey) no es una migrante explotada por el chulo violento de turno, obligada a jornadas laborales intensivas en lugares insalubres sin ningún tipo de decisión sobre los clientes a los que va a atender, que trabaja para pagar su deuda con la mafia que le trajo al país y para enviar dinero a su familia pobre en un país periférico. Tampoco es una cenicienta, al estilo del lacrimógeno y catolicón filme de Fernando León, que busca convertirse en princesa. Por el contrario, es una trabajadora autónoma cuyos servicios de escort solo pueden permitirse ejecutivos y profesionales con altísimos salarios. Chelsea vive con su novio, monitor de gimnasio, que nada tiene que ver con su negocio pero que conoce y respeta el trabajo de su compañera. Entre ellos se platean problemas habituales en cualquier pareja que no derivan de que Chris (Chris Santos) tenga celos o repruebe la forma en que su novia se gana la vida.

Como escort, Chelsea no es ajena a las contingencias del sector económico en el que trabaja (perspectivas de durabilidad limitada de la actividad, competencia, necesidad de contratar servicios para aparecer en los motores de búsqueda, mantenimiento del anonimato, encuentros detestables con evaluadores –importantes a la hora de mantener sus tarifas- de su actividad repugnantes, etc.). Todos esos elementos le afectan en su vida personal pero no de una forma peor que la de otros trabajos.

Que la relación de la protagonista con sus clientes sirva además para retratar a un sector de la clase burguesa norteamericana que ve menguar su nivel de vida en el contexto de la crisis financiera y las elecciones en Estados Unidos, es uno de los grandes logros de la película. La mercantilización del sexo, su subsunción en la lógica del Capital que se plantea en la relación de la escort con sus clientes no nos lleva a un desprecio moral mayor del que podemos sentir por la propia noción de trabajo en condiciones capitalistas. Evidentemente Chelsea no es puta por gusto pero casi nadie trabaja por gusto, sino por dinero.

En la medida en que saca el debate sobre el trabajo sexual de los contextos en los que se ejerce en condiciones infrahumanas, el filme es una herramienta valiosa para entender las nuevas características del trabajo en sociedades postfordistas, desterrando los prejuicios morales falsamente de izquierdas que informan algunos discursos abolicionistas.

Sinopsis:
Chelsea (Sasha Grey) es una joven prostituta que acepta encargos de todo tipo, entre ellos el de hacerse pasar por la novia de los hombres que así se lo solicitan, a cambio de una gran cantidad de dinero. Todo un submundo que el director Steven Soderbergh lleva hasta el terreno de la comedia de la mano de una de las actrices más conocidas de la industria pornográfica.

Ficha Tecnica
Género: Comedia
Calidad: DVDRip
Idioma: Ingles
Subtitulos: Español
Tamaño: 250MB
Formato: Rmvb

Links Intercambiables

Depositfiles
Parte 1: http://depositfiles.com/es/files/f6nmvrc5l
Parte 2: http://depositfiles.com/es/files/x7we7dht9
Parte 3: http://depositfiles.com/es/files/ljgdw1i4n

Megaupload
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